martes, 29 de marzo de 2011

OJO CON EL OJO DE POLLO... (capítulo I)



Hoy he sido muy valiente y por fin he tomado una decisión.

Pero primero, os pongo en situación: hace un par de meses que me ha salido una cosa en la planta del pie. No es una verruga plantar ni tampoco un juanete, es lo que se llama un ojo de pollo.

Para empezar, ¿quién llamo a esto un ojo de pollo? Y por qué? De verdad que miro mi pie y miro una foto de un ojo de un pollo y no le veo las coincidencias... 

En fin, que en un principio pasé del tema: sentía como si me hubiera clavado algo en el pie, pero pensé que ya se pasaría, que seguro que me había clavado alguna cosa por culpa de mi manía de ir descalza. Al cabo de unos días, ya me dolía bastante cuando andaba, pero bueno, me permitía ponerme una serie de zapatos y botas.

En un mes ya sólo me podía poner unos zapatos: unas botas UGG que tengo (suerte que al menos tengo tres modelos diferentes...). Es una bota muy cómoda, pero en ciertas ocasiones, va a ser que no tocan... Y así llevo otro mes más... Pero claro, queridos amigos, la primavera se acerca y ya no es plan de ir con esas botas por la calle...

Pero no he ido al médico... Lo sé, no tiene explicación. Pero estoy segura que me harán mucho daño. A parte, ahora sé lo que es, pero durante mucho tiempo no estaba segura. Al final he descubierto que estas cosas son más habituales de lo que yo pensaba y que la gente tiene verrugas plantares, ojos de pollo, callos y juanetes. Pero como no vamos por el mundo contando el estado de nuestros pies, parece que cuando te pasa a ti, nadie sabrá ni de qué hablas.

Total, que desde hace unos 15 días me duele mucho a cada paso que doy o cuando estoy quieta... El solo roce con la mano ya me molesta. Y la semana pasada, me fui al centro de estética al que habitualmente voy y al ponerme de pie la mujer me preguntó qué me pasaba. Se lo conté. Y ella me dijo muy entusiasmada: "¡uy, eso lo quito yo! Aquí tengo mucha gente que me viene para que les saque esto. Eso no es nada, pero nada de nada. Tu ven cuando puedas y ya verás que saldrás de aquí andando como nueva. No puedes ir así, eso hay que sacarlo."

Así que me he decidido: mañana voy a que me saquen este ojo asqueroso que se ha instalado en mi pie. Pero voy a confesar: estoy muerta de miedo... Seguro que me duele mucho, la mujer no me respondió claramente cuando le pregunté si dolía; sólo me dijo que "será un momento". Y cuando no te contestan lo que has preguntado será por algo...

¿Y si lo anulo? ¿Podría esperar un poco a ver qué pasa? Estoy un poco dudosa... Mañana os contaré qué ha pasado. Iré, os prometo que iré.

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