Mostrando entradas con la etiqueta pareja. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta pareja. Mostrar todas las entradas

sábado, 25 de febrero de 2012

REPROCHES EN PÚBLICO

Ayer fuimos a cenar con una pareja. Son una pareja "estable". No me atrevo a decirlo con 100% de seguridad porque nunca se sabe lo que pasa en las casas...

Pero en definitiva, llevan cinco años conviviendo por lo que una debe suponer, que están bien porque no parece que quieran dejarse. Lo que pasa con esta pareja es que tienen una mala costumbre: hacerse toda clase de reproches en público. Y ayer fue un día que esos reproches se sucedieron en muchas ocasiones.

Uno puede llegar a una conversación graciosa en la mesa y hacer una risas con cosas de pareja, pero que prácticamente todo sirva para recriminar al otro cosas ya es otra cosa. Lo que me deja sin argumentos es el por qué lo hacen. ¿Por qué alguien decide "ridiculizar" a la persona con la que en teoría está compartiendo su vida voluntariamente? 

He pensado en varias causas:

1.- Están mal y no lo saben. Su situación no es buena y no pueden ver al otro de ninguna otra forma que con pensamientos negativos. Pero es una razón que no me convence, porque está pareja en cuestión, lleva años haciéndolo...

2.- El reprochador tiene un complejo de víctima. No nos engañemos, siempre hay uno que reprocha mayoritariamente. Esta persona debe de gustarle que la gente le diga cosas como: "Tienes razón" "Pobre, con lo que aguantas." y cosas así. Si no, ¿por qué cuenta su vida íntima constantemente?

3.- Están mal de la cabeza. Es otra posible explicación. Sin más. Tienen un déficit en la concepción de las relaciones y consideran que eso es lo habitual. 

4.- Ven demasiado programas del corazón por la tele y eso de los debates absurdos y que cruzan la raya de lo privado ya les parece normal.

Si hay algún lector/a que al leer estas lineas se ha sentido identificado o duda de si esa es su actitud, por favor tengan en cuenta una cosa más: 

A los que tienen delante, muchas veces les incomoda y no les apetece para nada entrar en una especie de terapia de parejas. Porque no les gusta que todos los reproches acaben con una cara o una frase que implique que ellos tengan que decir lo que piensan o de qué lado están en cada crítica. 

Qué infierno de cena por favor...


jueves, 23 de febrero de 2012

COSAS DE PAREJAS

El otro día preguntaban en la radio "¿Qué es lo que no podéis soportar de vuestra pareja?". La pregunta en sí ya es un poco maliciosa. Pero seamos realistas, por mucho que queramos a nuestra pareja y no la cambiaríamos por nada del mundo, siempre hay cosas que molestan.

A lo mejor decir "no soportar" es un poco grande, pero decir "molesta" lo es menos. El caso es que cuando empezaron a leer los mensajes que la gente mandaba se me dibujaba una sonrisa en la cara. Os pongo ejemplos de lo que decía la gente:

- No soporto cuando mi pareja se deja los armarios de la cocina abiertos.
- Mi marido tiene la manía de dejar los zapatos en el pasillo y cuando me levanto por la noche a oscuras a ver al niño siempre tropiezo. No lo soporto.
- No soporto que me sople en la cara durmiendo.
- No soporto que se deja las puertas de los armarios abiertas cada mañana.
- No soporto que mi mujer se vista con mil capas para ir a dormir y entonces quiera que la abrace porque sino se enfada. ¡Me muero de calor!
- No soporto que se ponga a la cama con los pies helados.
- No soporto que se levante antes de que hayamos terminado en la mesa. 

Y había muchos más. El caso es que cuando lo escuchaba pensaba que son clásicos de desagrados entre las parejas. Manías que todos podemos tener, que hacemos sin pensar y que nos cuestan una barbaridad cambiar. Seguro que de la lista que he escrito no os resultan del todo desconocidas las maneras de hacer de la gente y las molestias. Pero supongo que hay que ser un poco racional y pensar que nosotros también hacemos cosas que al otro le deben molestar. 

¿Qué es lo que no "soportáis" de vuestras parejas?

lunes, 6 de febrero de 2012

SAN VALENTIN YA ESTÁ AQUÍ: propuestas


Hace un año ya escribí un post dónde explicaba el origen de San Valentin. Para aquellos que tengáis curiosidad y no sepáis de dónde viene esta tradición, con un sencillo click aquí podéis leer la historia de San Valentín.

Y más allá de la realidad, vamos a pensar en ser un poco originales este año y procurad regalar cosas diferentes a vuestra pareja. Un regalo de amor debería ser algo un poco pensado, no os dejéis llevar por las sencillas propuestas de los grandes almacenes. Esto no son regalos de Navidad, así que estaría bien que fueran cosas un poco diferentes.

Si estaban pensando en no romperse la cabeza y mandar unas flores, por qué no cambiar un poco y regalar un cuadro vegetal? Para que lo veáis más claro, entrad en Flowerbox, aquí podréis ver que crear un pequeño jardín vertical es más fácil de lo que parece y podréis escoger entre muchos modelos, incluso diseñar uno vosotros mismos.

Ya que San Valentín tiene que ver con dos, podrías regalar una actividad compartida. Eso siempre es agradable y suele tener un final feliz (cada uno que se lo imagine como quiera...). Hay muchas propuestas en el mercado como por ejemplo la de La vida es bella, que nos propone un pack vitalidad para dos que consiste en experiencias en balnearios, spas, masajes...

Para los que quieran regalar algo realmente diferente, he seleccionado dos experiencias. Hay que decir que no es apto para gente que padezca del corazón. La adrenalina va a ser la protagonista en estas propuestas:

1. Pilotar un avión de combate: Sí, sí, como lo leéis. Parece mentira pero sentirnos como en Top Gun ya no es tan difícil. Así que si vuestra pareja es una amante de las experiencias diferentes, puede que esto la fascine y se sienta de los más cómoda dentro de un avión de combate L39 ALBATROS. Podéis saber más sobre esta experiencia aquí.


2. Sphereing para dos: En este caso, a parte de ser una experiencia llena de adrenalina podéis reir como locos. Se trata de estar en una esfera los dos y tras unas pequeñas explicaciones que os dan, podréis comprobar que esa inmensa bola de tres metros de diámetro alcanza los 40 Km/h. Si os ha gustado la idea del Sphereing y queréis ver un vídeo haced click aquí.


No hace falta decir que una cena diferente con un chef en casa también sería una buena propuesta. Y también existen muchos juguetes y lencería diferente para pasar una noche diferente. Pero eso, ya es cosa vuestra...

martes, 24 de enero de 2012

NOMBRES DE PASTEL


Cariño, amor, cuki, gordi, vida, amore, churri, cuchufleta, pastelito, dulce, guapi, trufita, cari... Son palabras que algunas parejas utilizan para llamarse de una manera personal entre ellos.

Me diréis romántica, pero a mi esta manera de denominarse me gusta. Y estoy totalmente en contra del idiota de turno que se ríe de las personas que se llaman así. Por que siempre está el tonto que dice: "¡Jajaja, qué ridícula manera de llamarse! Es muy cursi." Pensaréis que lo defiendo porque mi Príncipe coronado y yo nos lamamos así. Pues en parte sí, en parte no. Sí que nos llamamos de una manera cariñosa y a veces por el nombre. Pero antes de conocer a mi amor, ya pensaba esto.

Porque respecto a la actitud de criticar estos nombres en primer lugar hay que decir que uno no debe meterse en la vida de los otros. En segundo lugar: ¿a ti qué más te da? Y en tercer lugar, parece que hay gente que mostrar cariño le parece ridículo. Pues no señor, es maravilloso que la gente se llame por nombres cariñosos.

Porque esta gente criticona de nombres de amor, son los que luego, algún día acaban diciendo también estás cositas "con nombres de pastel" como decía Mecano. Y entonces la cosa cambia. Y eso sí que es hacer el ridículo: reirse de una cosa durante tiempo para acabar haciendo lo mismo... Eso es lo que ha hecho uno de nuestros amigos. Lleva años criticándolo y ahora que está con pareja se llaman con nombres de pastel. Hay que ver... El próximo día que se llamen por un nombre así, me pongo a reír... pero de él, no del nombre.


viernes, 19 de agosto de 2011

HISTORIAS DE LA PLAYA: la violencia

Siguiendo con el verano, que parece que ahora sí podemos decir que ya llegó el verano de verdad (gracias, gracias), la playa sigue siendo el sitio para observar las costumbres de los humanos. 

En esta ocasión y siguiendo un poco lo que ya decía, quiero comentar que se respira mucha violencia en las familias de hoy. Violencia y amargura. No es normal. Los bofetones y las palmadas en el culo van que vuelan entre padres e hijos. Pero lo que más me horroriza, son las frases que oigo. He llegado a escuchar "siempre le amargas  la vida a todo el mundo". ¿Cómo le puedes decir eso a un niño? ¿Cómo pretenden educar si los padres son unos maleducados con problemas de educación y control emocional? 

Están de vacaciones con su familia y están amargados. Ya lo decía yo en el post de hace unos días, el drama de las vacaciones, pero cuando lo compruebas resulta horripilante. La gente está asqueada, sobretodo los hombres. No soportan a sus mujeres, les saca de quicio la actitud de los niños y están esperando para largarse de ahí. Eso sí, la foto en plan "familia feliz" que no falte. Son los peores. 

Patético y muy preocupante. Es un escándalo. No me lo puedo creer. Resulta deprimente pensar que estamos conviviendo con esta gente y lo peor, que su criterio vale lo mismo que el de la gente equilibrada y racional cuando votamos. 

Hay un problema grave, una falta de respeto entre la gente brutal. Si son capaces de tratar así a sus seres queridos, ¿como van a ser respetuosos con nada? Pero a parte de esto, quién quiere una vida tan amargada llena de discusiones, gritos y dificultades? El concepto de familia no es eso. Al menos, no es el concepto que a mi me han enseñado... 

A lo mejor, deberían instaurar una asignatura que se llamara "la familia" en los colegios que enseñara a los niños que es normal y que no lo es. Porque si el modelo que hay en casa es lo que van a imitar, lo llevamos claro. Al menos la gente comprendería que no se puede tratar a sus parejas con tanta violencia en el lenguaje, con tanta rabia dentro (no hace falta ni hablar de otros tipos de violencia). Es preocupante, muy preocupante...


miércoles, 6 de julio de 2011

EL TERROR DEL AÑO: LAS VACACIONES YA ESTÁN AQUÍ (capítulo II)


Como ya escribí en el capítulo I, las vacaciones no son relax y tranquilidad para todos. A parte del drama de los niños, hay otro drama: el de las parejas.

Muchas son las parejas que después de pasar casi un mes juntos sin tener unas obligaciones que los alejan unas 8 horas al día, se discuten sin parar. De hecho, se molestan. Me decía una amiga mía: "No sé qué hacer con mi novio estos días... Me da pereza ir a la playa, ir a un restaurante... ¿Por qué no quedamos los 4? Es que si no es un poco aburrido..."

Qué triste, pensé yo. Qué triste pensar así... ¿cómo puede pasar que cuando tienes unos días para hacer lo que quieras te aburras o no sepas que hacer con tu pareja? No es normal, deberían ser unos días para intimar, hablar, proyectar, reír, jugar, emborracharse juntos, etc. ¿Ha cambiado alguna cosa o no se soportaban desde el primer día? Supongo que un poco de ambos dos; entre la idealización inicial al conocer una persona y la monotonía, un día descubren que lo que tienen en común es un alquiler a medias y poco más.

Y prueba de ello lo son las estadísticas de divorcios y separaciones en septiembre. El número de casos aumenta los dos meses posteriores a las vacaciones. Triste, muy triste.

Pero más allá de las situaciones tan trágicas a las que pueden llegar las discusiones, hay algunas de ellas que son un clásico y muy graciosas (para el espectador). El primer punto, y el clásico de los clásicos son las peleas en el coche.

Las parejas que se van de vacaciones en coche pasan por estas peleas casi inevitablemente en algún momento. Antes, los mapas y sus interpretaciones eran el problema, pero incluso con GPS el tema sigue dando de sí:

- Gira por aquí.
-¿Por dónde?
-Por aquí, por aquí - y señala con la mano.
-¡¿Cómo por aquí?! ¡¿No puedes decir derecha o izquierda?! 
-A mi no me grites...
-¡No te grito!
-Ya te has pasado la salida...
-¡Pues indícame!
- He dicho que no me grites. YO así no indico nada. 

Y la cosa continúa, hasta que hay morros por el medio, que según el rencor o el orgullo, pueden durar de minutos a horas... Y cuando te paras en un semáforo y ves, en el coche de tu lado la situación, te ríes; pero no hace tanta gracia cuando eres tu el que pasa la discusión, ¿verdad? Pero hay otra cosa más curiosa, ¿por qué la gente sólo vive estas situaciones con las parejas? Es decir, cuando la misma situación se da con amigos no se les habla ni tan mal ni tampoco uno se enfada por tan poco... ¿Qué tendrá eso de las parejas que permite cruzar los límites del trato correcto? Fácil: La confianza da asco.

Estos días que nos movemos con el coche de viaje, he visto un par de estas discusiones. La verdad es que me han hecho reír mucho... y de momento todavía no me ha pasado a mi...


domingo, 29 de mayo de 2011

CHA-CHA-CHA

¡Y un-dos-tres-cuatro... y un-dos-tres-cuatro! Cha-cha-cha...

Hace años me dio por aprender bailes de salón. Quien más quien menos, ha hecho alguna clase o curso de baile. Y es que a mi me encanta bailar. Me encanta hacer el payaso en mi casa sin parar, me pongo la música a tope y me descontrolo... Luego me canso más de lo que debiera, y el perro se pone histérico porque no entiende nada y me salta alrededor... Acaba siendo mi pareja de baile.

Pues me está empezando a dar otra vez por bailar... Me gustaría hacer un cursillo de baile con mi Príncipe. No para ser la pareja bailarina del momento, nada de eso. Sólo para pasarlo bien y reirnos. Creo que hacer estas actividades une a las parejas y las hace más cómplices. Es como un juego, nada más.

Pues hace años, cuando me apunté a una academia de baile, me encontré con un pequeño problema: no tenía pareja de baile. Pero allí me dijeron que no pasaba nada, que había mucha gente que no tenía pareja y que allí me encontrarían una en su base de datos. Y sí, lo encontraron.

Era un chico-torre, súper alto. En un principio pensé que no tenía cara de mala persona. Estaba estudiando derecho y quería aprender a bailar. Nada más. Primero estábamos un poco tímidos, normal. Pero poco a poco salió a relucir nuestras personalidades. Lo que pasaba es que tan grande como era él, le costaba coordinarse... Y eso me ponía enferma de narices... Y encima se pensaba que lo hacía muy bien... Y los discursos didácticos y de súper bailarín me dejaban perpleja. Era un suplicio morderme la lengua constantemente. ¡Qué horror!

De todos los bailes que hacíamos el peor (respecto a discusiones) era el Tango. Es un baile muy pasional y de carácter. Hay que estar un poco coordinados o con feeling para poder bailar bien. Y el Tango era un suplicio. Él me decía: "no te dejas llevar, y el hombre leva a la mujer. Tu tienes que hacer lo que yo diga." Y entonces mi ojo empezaba a tener espasmos... ¿Cómo quieres que me deje llevar si no sabes hacer ni un paso bien? Pero no le decía nada. Y él dale que te pego con sus comentarios...

Hasta que un día no pude más. Y le dije todo lo que pensaba. Se quedó un poco parado... Pero bueno, al menos salió a la luz el problema... Y se lo dije clarito: "Al menos, engreído, no sólo pienses que la culpa de los otros que con tus patas y tus alturas la coordinación la tienes en la punta de la nariz. Así que deja de decirme que me deje llevar y aprende los pasos. Porque me tienes ya harta con tus comentarios. Y si no te gusta, pues adiós."

Y así fue... Adiós... Y se acabó mi vida como bailarina. Pues bueno, me importó poco, porque no soportarlo más era todo un descanso. A parte, no me gustaba su olor. No es que oliera mal, sencillamente no me gustaba su olor. Y eso es principal para mi...

Esta semana le voy a proponer a mi Príncipe que hagamos un cursillo juntos... ¿Se lo tomará con ilusión o se reirá en mi cara? Ya lo veremos...


martes, 24 de mayo de 2011

DEFECTOS Y VIRTUDES



Vemos parejas que rompen cada día. ¿Cuál es la receta para saber si tenemos una buena relación de pareja?

La gente cuando evalúa una persona cuenta sus virtudes. Es alegre, es divertido, es comprensible, cariñoso, sociable, etc. Nos dan una lista de sus destacadas características. Yo no soy sicóloga, ni especialista en relaciones de pareja, pero estoy convencida que el error que comete la gente es precisamente el de mirar las cosas buenas. Lo que hay que mirar son los defectos.

Parecerá un poco destructivo, pero no lo es. No lo es porque defectos los tenemos todos. Y con los años, estos defectos crecen y se hacen más pronunciados, más agudos y más grandes. Por eso, cuando una amiga o un amigo tiene dudas sobre su relación o sobre si embarcarse en una pareja, siempre le pregunto  lo mismo: ¿Me puedes decir sus defectos? 

Y ahora mismo, hacedlo vosotros: ¿Cuáles son sus defectos? Coged lápiz y papel (o sencillamente pensad) y haced una lista. Y el resultado es el siguiente: si vuestra lista es larga, vamos mal. Si vuestra lista es corta, pensad si esos defectos multiplicados por mil serían un problema para vosotros. Si no hay nada en la lista, bueno, perfecto, pero seamos serios, alguna cosa debe de haber... 

Porque no es en las virtudes donde reside el secreto sino en que no veáis defectos en vuestra pareja. Uno no puede sentarse en una silla con tres patas porque se caerá. Y esto, es lo mismo que con las relaciones. Si vuestra silla está coja, tarde o temprano os vais a caer. 

Sobretodo, no hay que confundir el enamoramiento con el amor. El enamoramiento pasa. Es fugaz y maravilloso, como una buena botella de vino que te deja con ese punto de embriaguez que te hace reír mucho y que todo lo veas fantástico. Pero se acaba. Y si luego no hay una buena conexión entre los dos, eso perdura. 

Los polos apuestos se atraen, dicen. Mentira. Ser contrarios puede ser muy divertido en una fase inicial de enamoramiento, pero luego eso da chispas y todo nos molesta. Hay que saber primero como somos, como nos definimos sin nadie al lado, porque sino nunca sabremos si somos compatibles con nadie. 

Yo lo tengo clarísimo: en los defectos reside el secreto base... ¿Qué opinais vosotros?