viernes, 8 de abril de 2011

DEFECTOS DE LA PRIMAVERA


Aunque os parezca que es un tópico, tengo que deciros que  no soporto las abejas (ni las avispas). No puedo con ellas...

Es muy superior a mis fuerzas y se escapa absolutamente de mi control... Yo creo que más que miedo, les tengo pánico... La idea de que una de esas mini criaturas negras y amarillas roce mi piel me hace temblar... Pensad que cada vez que veo la foto que he puesto en este post me pica todo...

Pero seguro que como toda fobia tiene un por qué. Yo recuerdo que de pequeñita, una "amiga" idiota que tuve, encontró muy gracioso encerrarme en un coche en el que habían entrado dos abejas. La muy imbécil, se reía desde fuera, y yo le pedía que por favor abriera. No borro ese recuerdo de mi mente... Recuerdo que conseguí atraparlas debajo de un jersei que había en el coche, y las mini criaturas zumbeaban, y notaba su movimiento... ¡Qué espeluznante!

Años más tarde, me picó una de estas asquerosa porque entró dentro de mi camiseta viendo un torneo. Me dolió bastante. Pero todavía era una niña. Desde aquellos dos momentos, el pánico me atrapa cada vez que veo una... He llegado a montar auténticos espectáculos públicos por ellas.

Una vez, en Eurodisney, caminando una abeja decidió empezar a seguirme. ¡Tienen una obsesión conmigo, a la otra gente no la persiguen! Me vienen a mi... Huelen mi terror y se lo pasan muy bien fastidiándome... Total, yo empecé a correr y gritar "me sigue la abeja! Me sigue" y la abeja me seguía todo el rato, pero cuando pensé que ya la había despistado y paré la muy asquerosa estaba posada en mi brazo, así que empecé a gritar otra vez y pedir ayuda, y no lo pude evitar: empecé a llorar.

Sé que os puede sonar ridículo, pero debéis entender que es una fobia: no controlo mis reacciones en ese momento. Así que me encontré haciendo un numerito en medio de un parque de atracciones, con muchos niños mirándome con cara de susto, con la boca abierta, como cuando ven la tele.

Han sacado al mercado muchos antimosquitos, pero antiabejas pocas cosas... Si alguien sabe de un aparato de sonidos o de algún sistema para que las abejas no vengan, ¡por favor díganmelo! Estos días ya he visto unas cuantas... ¿Cuándo será mi próximo numerito en público? 

jueves, 7 de abril de 2011

PÓNGAME UN POCO DE SOL POR FAVOR

¡Qué alegria! Qué destello de vida tan fantástico...! Mmmm... me refiero a la primavera...

Contrario a lo que les pasa a algunos, a mi la primavera me enamora. Es el momento de sacar del armario la ropa de verano y es maravilloso porque encuentro siempre prendas que había olvidado.

Es el momento en el que apetecen las comidas al sol. Es uno de los placeres de esta vida señores, comer al sol. Me encanta notar como el calor entra en mi piel y como, poco a poco, va cogiendo temperatura y más temperatura. Apetece comer frutas, cosas con mucho contenido de agua y reposar...

Así que ayer comí al sol. Porque sí, porque me apetecía. Fuera el trabajo, fuera las preocupaciones y en una terracita maravillosa me instalé junto con mi príncipe. La verdad es que las otras mesas tenían sombrillas... Qué pena de sol desperdiciado...

Y entonces me entran las mismas dos neuras de cada año:

1. Estoy blanca como la leche. ¡Hay que ponerse morena ya! (¿Seré tanoréxica?)

2. Tengo que hacer un poco de régimen. No puedo llegar al momento bikini así...


Siempre me pasa igual. Así que este es el momento del año dónde empiezo a ponerme una pequeña meta personal y procuro tomar el sol y comer sano. Así me pongo morena a la vez que adelgazo.

Es muy deprimente cuando te pones una falda por primavera y ves esos dos palos blancos... No me gusta nada. Por ello intento no vestirme con tonos crudos durante esta época... Se mezcla todo y parezco una enferma. No entiendo como hay gente que no le molesta estar tan blanco... Entiendo que es una cuestión de modas, pero mira, que queréis que os diga, seré una víctima de esta moda. 

Y respecto al régimen, pues bueno, cuidarse un poco más sin privarme de ciertos lujos... Soy adicta a los helados... Per algo serio, no un poco... 

martes, 5 de abril de 2011

OJO CON EL OJO DE POLLO... (capítulo III)


Y seguimos con el tema... El OKUPA sigue molestándome de mala manera.

Y ya no puedo más. ¡Quiero ponerme unos tacones! No soporto más no poder ponerme un poco más femenina, porque claro, el hecho que tenga que coger unos zapatos u otros me implica en toda mi vestimenta... Es desesperante...

A los tres días me saqué el parche que compré en la farmacia... Un rectángulo blanco estaba en mi pie, pero el ojo de pollo seguía allí... Como si no le hubiera puesto nada. Así que decidí volver a ponerme otro parche. Pero esta vez más pequeñito. De hecho no entiendo por qué lo puse tan grande la primera vez...

Una vez pasados tres días volví a sacar este parche. Y por fin, ¡Cayó una especie de mini pincho que dejó un mini cráter en medio del OKUPA! JA! He ganado una batalla... Pero entonces por qué sigue doliendo...

Lo importante es ganar la guerra. Decidí dejar respirar mi rectángulo blanco. La pobre piel necesitaba un poco de aire. ¡Y a las 24 horas descubrí que se me estaba desenganchando del pie todo el rectángulo! Qué horror, esto no puede ser verdad. Es como un martirio que no termina nunca... Así que cogí unas tijeras y corté todo lo que pude (ya sé que es un poco asqueroso... Pero intento suavizar todo lo que puedo. No haré descripciones).

Total, que debajo de esa piel existe una piel nueva fantástica, pero está poco curtida y me duele... Y sigo aquí, en este punto... Que no sé si el OKUPA ha caído del todo o sólo era un trozo... Tengo que esperar... ¡No quiero volver a qué me corten el pie con ese utensilio, incluso tengo pesadillas con él!  ¡No puedo más! ¡BUUUUUUA! Y claro, ello ha provocado un día de "no tengo nada que ponerme"...

Os juro que el día que no me duela pienso ponerme el zapato más alto que tenga! Y sentirme mujer, que eso de ir casual todo el día me pone enferma... No lo digo en broma... Colgaré una foto y todo para que veáis que hablo en serio...

¿Nadie conoce un remedio casero? ¡Lo que sea!

lunes, 4 de abril de 2011

CONFESIÓN

Hoy os voy a hacer una confesión personal. Dudaba de si contaros esto o no, pero es que tengo tantas cosas que contar acerca del tema que no me puedo resistir: queridos amigos y amigas, me caso en setiembre!

¡Sí, es fantástico, maravilloso, súper emocionante y muchas más cosas que no puedo ni describir!

Claro, tampoco os he hablado mucho de mi príncipe, pero supongo que ni falta hace decir que es un hombre maravilloso, educado, alto, guapo, detallista, sorprendente, un gran amante y un amor. Os lo digo de verdad, no le hago la pelota. Es el mejor hombre del mundo.

Llevamos años compartiendo la vida, así que hace un año y pico me pidió que nos casáramos. La pedida fue maravillosa, todo lo que yo podía soñar. Y el anillo, bueno que os voy a decir: Diamonds are the girls best friend.... Pues eso, un anillo de brillantes completo... Espectacular y precioso.

No os confesaré dónde vamos a celebrar el enlace (de momento)... Pero contrariamente a lo que muchos podáis suponer por mis creencias en los protocoles, no queremos hacer una boda 100% protocolaria. No queremos casarnos por la Iglesia ni hacer las mesas típicas. Queremos otro tipo de boda.

Intentaré ir redactando poco a poco los pasos por los que he pasado y por los que voy pasando. La verdad es que tengo muuuuchas cositas que contar... Así que hoy he decidido descubrir el pastel. A parte será una terapia, porque a veces me pongo nerviosa. ¡Hay tantas cosas que uno debe decidir! Y nadie te enseña cómo hacerlo. Es muy fácil ir a una boda y criticar algunas cosas, pero cuando debes organizarla tu, la cosa es muy diferente.

De momento os cuento que tengo a una persona muy especial que me ayuda, es mi Personal Wedding Shopper. Es un gran amigo mío, y es el quién me ayuda con algunas decisiones porque sabía que él se alegraría de verdad de nuestra boda, y que viviría cada paso con emoción igual que yo. El título se lo he puesto yo, ¡qué menos! ¡Un beso enorme desde aquí y mil gracias!

Ya sabéis mi secreto...¡ME CASO!




CUSTODIA COMPARTIDA



Ayer leí una noticia que me dejó atónita. El titular es el siguiente: "Una jueza niega a su padre la custodia compartida de sus hijos por perder el empleo".


Si ya me parece mal que no se otorgue la custodia compartida directamente, aun me parece más horroroso que encima se hagan estos casos de discriminación. A ver, ¿en cuántos matrimonios de los que rompen la madre no trabajaba y de pronto necesita buscar un trabajo? En muchos. ¿Y en cuantos de estos casos se retira la custodia de los hijos porque la madre entrará en una situación nueva? En ningún. 

Entonces, ¿de qué estamos hablando? ¿Este pobre señor no puede gozar de ver crecer a sus hijos porque cambiará de empleo? ¿En qué mente entra esto? No señores, no podemos seguir así. La custodia compartida no tendría que ser una reclamación de los padres, debería ser automática, y si en algunos casos los padres consideran que no pueden ejercer tal custodia, que renuncien a ello y entonces sí, intenten llegar a un acuerdo diferente que no ponga en peligro la relación de los hijos con sus progenitores. 

Porque en primer lugar, los hijos no son propiedades, los hijos no pertenecen ni a la madre ni al padre. Y el que no entienda eso debe volver al parvulario. En segundo lugar, si han tenido hijos los dos, son responsables de su crecimiento y educación los dos, por lo tanto, deben cuidar de ellos los dos. Pero parece que cuando uno se separa deja de ser capaz para ejercer ciertas funciones. 

Puedo entender que un tipo de trabajo no deje a una persona el mismo tiempo libre que a otro. Pero que te despidan de un trabajo no puede ser un motivo para no poder pasar el mismo tiempo con los hijos. Esta sentencia me parece ridícula, porque entonces, en el momento de crisis que estamos viviendo, ¿cuántas custodias deberían ser revisadas? Podría sentar un precedente y ahora hay muchos padres que pueden ir a juzgados a pedir más tiempo con los hijos porque las madres han cambiado de trabajo o se han quedado en el paro. ¿Es que no pensó que pasaría si fuera al revés esta jueza?

Y este señor tiene toda la razón: obtener la custodia compartida ahora le puede costar un año y medio. Así que desde este blog le quiero dar todo mi apoyo y decirle que no deje de luchar por sus hijos.

domingo, 3 de abril de 2011

NOTA BREVE

Hoy seré muy breve: tengo resaca... 

Ayer lo pasé muy bien, y como se suele decir: noches alegres mañanas tristes... Me he pasado 3 horas limpiando la casa...

Plan de hoy: P.P.P (Película, Palomitas, Polvo)

Mi querido príncipe y yo viviremos un auténtico domingo de descanso... 

Y para una persona muy especial: MUCHAS FELICIDADES! 


sábado, 2 de abril de 2011

¿FACEBOOK? ME GUSTA, ME GUSTA



Hoy he leído los resultados de una encuesta (a mi parecer inútil) que dice que 81% las mujeres usuarias de Facebook les molesta (al menos alguna vez) la actitud de sus amigas en Facebook.

Entre sus razones están:

1. Un 32% se queja de las amigas que siempre alardean de su vida perfecta con sus niños.
2. Un 63% se queja de esas amigas usuarias con toque dramático que siempre enseñan sus quejas y problemas.
3. Un 41% se queja de los comentarios políticos que publican.

También destaca que hay un 46% que tiene una amiga que aprieta compulsivamente el botón "ME GUSTA". Pues en ese % me incluyo yo. Yo tengo unas cuantas personas, pero no sólo mujeres, que aprietan rápidamente el dichoso botón. 

Yo creo que ya es una costumbre. A veces uno publica algo en Facebook y en menos de tres segundos ya tiene un "me gusta". Es imposible que lo hayan leído. Y alguna vez, en comentarios posteriores se pone en evidencia que no lo han leído. Incluso en alguna ocasión he visto como alguien pone un desafortunado "me gusta" a un comentario que más bien era triste, por lo que no sólo ponen en evidencia que no lo leen, sino que encima parecen estúpidos.

Pero detrás de todo esto, intento entender esta manía del "me gusta" continuo. No le veo la gracia ni tampoco el por qué. ¿Debe ser una manera de hacer "el pelota"? ¿Una manera de expresar admiración? Deben pensar alguna cosa tipo: "Todo lo que dice o hace esta persona me encanta, así que pongo siempre que "me gusta"."

Mi opinión es que estas personas deberían de hacer un esfuerzo de autocontrol y mirar de evitar este comportamiento compulsivo... Seguro que en la vida real esta actitud se transmite en algo... 

Respecto a los resultados de la encuesta, pues que os voy a decir... Me parece un poco raro. Creo que no se trata sólo de mujeres. Seguro que los hombres nos podrían decir algo similar. Todos tenemos el amigo documentalista que cuenta las noticias, el que nos narra su vida desgraciada, el que nos muestra su encantadora familia, etc.

Pero de eso va Facebook, no? Una red social. Y esta en la característica de un Ser Social contar sus opiniones, visiones, vivencias y dudas. 

viernes, 1 de abril de 2011

LOS MALOS DE LA PELÍCULA



Hoy escribo enfadada. Enfadada porque hay un individuo que se dedica a fastidiar sin parar.

Seguro que en alguna ocasión también os ha pasado. ¿Por qué hay gente tan mala y aburrida? Me parece mentira que una persona pueda ser tan mala, patética, corta,...

Al final resultará que Disney tiene razón. En todas las historias de Disney encontramos un villano. Son los malos... y en las películas también hay un malo. ¿Por qué? Porque representa que sino la historia no tiene interés, no tiene ningún morbo. 

¿Será que nos gusta tener un malo? Pues francamente, a mi no. Yo no quiero estar en una película, yo sólo quiero estar tranquilita. No necesito un villano en la historia de mi vida. Pero de vez en cuando aparece un/a asqueroso/a de estos rondando por nuestras historias. ¿Debe ser que tienen una vida poco interesante? ¿Falta de trabajo? ¿Aburrimiento?

Hay villanos y villanos, pero siempre hay uno. Y en la vida real, no tienen varitas mágicas, ni espejitos que hablan. En la vida real lo que hacen es mal meter. Poner cizaña, básicamente. Y la respuesta para entender el por qué lo hacen acostumbra a ser la misma: es envidia.

A mi me sigue costando entender que la envidia haga que alguien empiece a hablar mal de una persona o inventarse historias. A veces incluso no lo veo. Pero al final, no ves una explicación clara y acabas claudicando a la idea de la envidia.

Sigo enfadada. Muy enfadada. Pues te digo una cosa villano asqueroso: si tu quieres jugar a las pelis, vamos a hacerlo. Yo también tengo mis maneras y seguro que aparece una espada mágica para combatir. Así que te aviso de antemano que vas a perder, porque en las películas los buenos siempre ganan.

Te aguantas, te has equivocado al escoger el papel.