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martes, 20 de marzo de 2012

DE MIS SEMANAS FATÍDICAS: EL INICIO

Mi silencio de estos últimos días se debe a varios motivos. No es que me haya cansado de escribir en este blog, ni mucho menos. Os voy a narrar en esta biotácora online que adoro lo que me ha ido sucediendo para que lo podáis entender:

En primer lugar, hace unos 15 días nos dejó  una persona queridísima por mi y por mi familia. Todo el mundo sabe (o debería saber) que estos momentos son duros y que uno está con los suyos, apoyando, ayudando y viviendo el duelo que nos toca vivir. No quiero entrar mucho en este tema, porque es muy privado. sólo decir que os aseguro que era una persona de las que no hay: educada, cortés, amable, comprensiva, lista, con valores, divertida,... Son muchos los adjetivos para calificar a esta persona. Siempre estará en mi corazón y en mi mente como ejemplo.

Unos días después, tres o cuatro, decidimos irnos a relajarnos con mi Príncipe coronado. Todo parecía estar bien hasta que yo, metí la pata: me resbalé por unas escaleras. En otro post narraré mejor esté episodio, que créanme no tiene desperdicio. He estado 8 días tirada en el sofá de casa sin moverme. Sí, sin moverme. No podía ni abrir el ordenador más de 30 minutos porque me quedaba hecha polvo. De hecho ya llevo 11 días en casa, pero estos tres últimos soy un poco más autónoma.

Y encima: no funcionaba internet hasta ayer... Horror... Así que queridos amigos que he hecho? Mirar series, jugar con apps, ver muchas pelis, programas, etc. Porque escribir, ni en mi Ipad podía, ni aguantar una revista, porque al estar tumbada, me costaba aguantar lo que fuera con las manos y arquear la cabeza.

Pero de detalles ya hablaremos. De momento, y porque no puedo más que ya me estoy cansando; feliz primavera a todos, y gracias por vuestros mensajes preguntando dónde estaba.

Y ya no puedo más que me canso... 

viernes, 6 de mayo de 2011

REIVINDICACIÓN

Como ya os conté en un post anterior, odio los bichos... Todos...

Y como podéis adivinar, la primavera es uno de los momentos más estresantes del año para mi... ¿Por qué hay tantas abejas? No es que no me guste en si la primavera: me encantan los colores de la naturaleza. De hecho, mi flor preferida sale ahora a relucir en los campos: La amapola. Esos campos rojos me fascinan. La flor en si me encanta: tan frágil que si la mano humana la toca se muere y tan fuerte que las tormentas no le hacen daño... E imposible de plantar en terrazas y jardines! O eso creo... Le tendré que preguntar a mi súper amigo paisajista si se puede...


Hoy he ido a comer con una amiga. Hemos comido en una terracita magnífica, con un mobiliario comodísimo, una carta genial, etc. En fin, que todo era perfecto. Hasta que han llegado. 

Ellas, sí, peludas, ruidosas, furiosas... Merodeando por ahí sin parar. Había muchas, un no parar... Ha sido horroroso... todavía puedo oír el zumbido... Qué manera de ponerme tensa sin pausa... No lo puedo remediar, les tengo pánico.

Y estábamos ahí hablando pero cada tres minutos aparecía un monstruo amarillo y negro de esos y vuelta a empezar: corazón palpitando rápido, radar de ruido para ubicación posterior, localización exacta y grito agudo (más movimientos de lo más cursis con mis manos, lo admito). Así no hay quien se concentre... ¡Qué prohiban las abejas en espacios públicos! Son perjudiciales para la salud... La cantidad de taquicardias que he tenido este mediodía me han dejado caos...

Incluso antes de cenar me ha cogido como una bajada de azúcar y pensaba que me desmayaba... Seguro que era por la tensión que he pasado... Esto es un no vivir: si entro dentro de los locales no puedo fumar y si me quedo en las terracitas me muero de ataques (y doy un espectáculo asegurado).

Al final, mi amiga ha acabado alterándose cada vez que yo me alteraba, y acababa haciendo también movimientos y gritos incontrolados. Tan monas las dos ahí puestas y de pronto nos cogían ataques que parecíamos dos locas... Todo el encanto a la basura. Claro que nos daba igual...

Pero el momento culminante ha sido cuando habían pasado como 15 minutos sin monstruos alrededor. Y estaba tranquila... De pronto miro y en mi regazo, había una súper peluda abeja sentadita... ¿Es que tengo cara de flor? ¿Mi trench parecen pétalos? Es que ni por el color... ¡¿Y por qué vienen a mi?!

Total, que estoy agotada... Y no por la astenia primaveral, sino por los monstruos primaverales... 

En ese momento, más que taquicardia directamente me ha salido el corazón... Y ahora, lo estoy pagando caro... ¡Malditos monstruos!

jueves, 7 de abril de 2011

PÓNGAME UN POCO DE SOL POR FAVOR

¡Qué alegria! Qué destello de vida tan fantástico...! Mmmm... me refiero a la primavera...

Contrario a lo que les pasa a algunos, a mi la primavera me enamora. Es el momento de sacar del armario la ropa de verano y es maravilloso porque encuentro siempre prendas que había olvidado.

Es el momento en el que apetecen las comidas al sol. Es uno de los placeres de esta vida señores, comer al sol. Me encanta notar como el calor entra en mi piel y como, poco a poco, va cogiendo temperatura y más temperatura. Apetece comer frutas, cosas con mucho contenido de agua y reposar...

Así que ayer comí al sol. Porque sí, porque me apetecía. Fuera el trabajo, fuera las preocupaciones y en una terracita maravillosa me instalé junto con mi príncipe. La verdad es que las otras mesas tenían sombrillas... Qué pena de sol desperdiciado...

Y entonces me entran las mismas dos neuras de cada año:

1. Estoy blanca como la leche. ¡Hay que ponerse morena ya! (¿Seré tanoréxica?)

2. Tengo que hacer un poco de régimen. No puedo llegar al momento bikini así...


Siempre me pasa igual. Así que este es el momento del año dónde empiezo a ponerme una pequeña meta personal y procuro tomar el sol y comer sano. Así me pongo morena a la vez que adelgazo.

Es muy deprimente cuando te pones una falda por primavera y ves esos dos palos blancos... No me gusta nada. Por ello intento no vestirme con tonos crudos durante esta época... Se mezcla todo y parezco una enferma. No entiendo como hay gente que no le molesta estar tan blanco... Entiendo que es una cuestión de modas, pero mira, que queréis que os diga, seré una víctima de esta moda. 

Y respecto al régimen, pues bueno, cuidarse un poco más sin privarme de ciertos lujos... Soy adicta a los helados... Per algo serio, no un poco...