martes, 27 de noviembre de 2012

ETAPA MÍSTICA

Desde pequeñita me ha pasado que tengo etapas en las que me pongo poco sociable y desencantada con el mundo. Algunos lo llaman ataques de realidad y otros cambios personales. Supongo que esto nos pasa a más de un@...

No sé exactamente qué es, lo que sí sé es que estoy en uno de esos momentos ahora mismo. No me apetece quedar con nadie ni tengo ganas de hacer actividades sociales. No es que este triste, porque no se trata de eso. Estoy bien. Sencillamente no quiero compañía. Puede sonar un poco raro o místico. Pues a lo mejor sí, pero me da igual. 

En estas etapas me centro en descubrir, crear e idear. Y ahí estamos. Creando... Creando nuevas ideas, nuevos retos y poniendo orden. Porque si hay algo que realmente hago durante estos periodos es poner orden: organizar y hacer listas.

Soy fan de hacer listas. Me ayudan a organizarme y me relaja. Tengo muchas aplicaciones en el iphone para hacer listas. Y sigo teniendo libretitas para mis listas. Me gusta. Algún día haré un post sobre app de listas.

Este es el motivo de mi silencio prolongado: pocas ganas de comunicar. Y escribir es comunicar. Empiezo ahora a notar un gusanillo que despierta. Las ideas para escribir empiezan a fluir y sé que dentro de nada, volveré a estar aquí con regularidad.

A los que me seguís, gracias por vuestra paciencia.
A los que me habéis enviado algún mensaje vías Facebook o Twitter, gracias por vuestra preocupación.
A los que acabáis de aterrizar: bienvenidos a mis locuras mentales.




sábado, 27 de octubre de 2012

TENDENCIAS SOCIALES: LA BARBA

A veces me gusta sentarme en un café con terraza para observar a la gente. Bueno, confieso, me gusa hacerlo con frecuencia. Me gusta ver cómo viste la gente, observar si veo similitudes, novedades, etc.

Y últimamente he observado una tendencia que crece sin parar: los hombres se dejan barba. ¿Lo habéis observado? Seguro que tenéis amigos que han decidido dejarse barba. No sólo en los últimos meses, sino hace un año (o más) ya. Lo que observo es que la tendencia crece.

Y como no, ya ha llegado a los famosos. Actores, jugadores y cantantes han decidido dejarse crecer el pelo. Menos esclavitud y un new look. Bueno lo que son las cosas: las mujeres con tendencias de pelo zero en todo el cuerpo y los hombres con la barba a cuestas...

Observad a la gente: ya no es sólo esa barba de dos días con cuatro pelos, no. Ahora se dejan barba larguita, definida y arreglada, eso sí. Veo muchas más barbas por las calles. Y para muestra, podemos fijarnos en gente como el jugador Dani Alves, el polifacético Brad Pitt (aunque ha llevado barba en varias ocasiones, vemos que en el último anuncio de Chanel han decidido dejarle la barba) o varios políticos. 





No sé deciros si la barba favorece o no. Supongo que depende de la persona. He oído de todo: que rejuvenece, que hace mayor, etc. Sea como sea, no hay duda que está en auge. Y lo mejor de todo es que veo que a los hombres no les molesta si dejan ver zonas con canas o sin ellas. Eso me gusta. 

Eso está muy bien, pero a mi, personalmente, la barba no me convence. Supongo que debe ser más cómodo, eso es innegable, pero donde este esa carita recién afeitada con ese olor a limpio... 

¿Que os parece a vosotr@s? 


sábado, 13 de octubre de 2012

LLORONA DE NACIMIENTO

Debo confesar que soy una llorona. Sí, es inevitable. Soy así. Y en este caso no puedo decidir cambiarlo. Debo tener el lagrimal un poco flojo y las lágrimas brotan con una facilidad que espanta.

Y no tiene por qué ser en situaciones tristes, que también. Basta con una imagen que me emocione para que mis ojos dejen de ver a su alrededor porque se inundan de agua. La verdad es que me gustaría poder controlarlo un poco más. Y ya lo hago. Pero el nudo en la garganta y la humedad de mis ojos sigue ahí, así que para los que están a mi alrededor, es evidente que estoy a punto de llorar.

Algún anuncio consigue hacerme llorar, películas, situaciones históricas, etc. Pero hay un tema que me hace llorar siempre. Situaciones en las que veo a una persona mayor desvalida. Eso me puede por encima de todas las cosas. Cuando era pequeña, con unos 13 años, iba en autobús a la escuela. Un señor mayor vio que el autobús estaba a punto de cerrar puertas y empezó a correr para llegar a tiempo. Yo estaba sentada dentro y vi perfectamente como aquel pobre hombre cayó al suelo. Un escalofrío atravesó mi cuerpo, me levanté y bajé del autobús sin pensarlo dos veces a ayudar a ese hombre que ya estaba sangrando.

Y seguidamente yo, como una pava total empecé a llorar. Pero no me paralizo y lloro. Puedo seguir actuando con racionalidad, pero mis ojos están ahí, por su cuenta, llorando. Seguro que quien me vio pensó que era mi abuelo o algo así, pero no, sencillamente me emociono. Luego llegué tarde al colegio, obviamente...

Y el otro día, durante la semana horribilis me pasó algo similar. Hay un bordillo cerca de casa que está un poco más alto que el resto. Ya he visto algunas caídas allí. Un pobre señor estaba allí y una moto pasó rápido delante de mi. El señor se retiró dando un paso atrás y ¡zas! al suelo. Cayó lentamente, se apoyó en su hombro (por suerte porque la cosa podía haber sido mucho peor), y aterrizó dándose un golpe. 

Y la super pija al rescate (llorando, claro). Paré el motor. Me dio igual quien tenía detrás. Bajar del coche y ayudar con lo que haga falta. 

Debo decir que nadie pitó ni nada parecido. Supongo que vieron la situación. ¿Por qué me pasa esto? Es que no os podéis imaginar lo desmesurado que es el tema con la gente mayor. Cuando tenía 15 años me apunté como voluntaria para ayudar a la gente mayor. Me saqué un título de voluntariado y estuve con ellos mucho tiempo. Mis problemas de salud hicieron que dejara esa actividad. Me conmueve ver como nos volvemos frágiles de cuerpo y lo encuentro muy injusto, la verdad.

Otro de mis grandes dramas fue cuando mi madre me contó antes de ir a dormir un cuento: el patito feo. La pobre lo contó tal como es. Pero no pudo terminarlo como debe ser porque en el momento que dijo que su madre y sus hermanos no lo querían porque era diferente a mi me cogió un ataque de llorar y llorar sin parar mientras decía: "¿Por qué su mami no le quería?". Al final, sin poderme calmar me dijo que el patito feo luego se convirtió en un cisne precioso y todo el mundo le quería, así rápido para que parara de llorar. Pero no funcionó, yo ya tenía el disgusto: su mami no le quería. 

Bueno pues así soy: llorona. Como ahora que sólo de recordarlo y escribirlo, ya me caen las lágrimas...


sábado, 6 de octubre de 2012

IKEA: VENDER A CUALQUIER PRECIO

Para los que no lo sabéis, IKEA ha abierto tienda en Arabia Saudí. No sé yo si les va a gustar mucho el tema nórdico; pero está claro que renovar los muebles de la casa a tan bajo precio, seduce a cualquiera por lo que no dudo que IKEA triunfe también allí.

Supongo que la tienda física será similar (si no igual) a las de aquí. Ese azul combinado con el amarillo para llamar bien la atención, ese circuito largo que nos seduce a comprar y muestras de escenas de "casas perfectas" sin desorden a derecha e izquierda. 

El tema és el siguiente: Ikea ha lanzado el catálogo en 27 lenguas para 38 países dónde tiene tiendas. Pero esta vez ha decidido adaptar las imágenes en uno de los países: Arabia Saudí. No es difícil adivinar por qué: IKEA ha pensado (correctamente) que si incluía las mujeres en su catálogo no vendería porque allí se vería como algo muy malo, ¿cómo pueden poner a mujeres cenando juntas riendo y con la cara destapada? 

Así que la marca sueca ha decidido ser como ellos: cambiar las mujeres por dinero. Es igual que aquello que dicen "cambie a su mujer por camellos". Pues en esta ocasión ha sido: elimine a las mujeres por dinero. Como podéis observar en las imágenes hay ciertos cambios bastante perceptibles:




No veo yo a los padres de ese país cuidando a los niños de esa manera, la escena ya es surrealista en si... Obviamente, una vez el mundo se ha escandalizado, han dicho que lo sienten mucho y que en un futuro no lo volverán a hacer (sin quedar claro si retirarán los catálogos), que no irán en contra de la filosofía de la empresa nunca más. ¿Perdón? Pero qué clase de imbécil les ha dicho que digan esto? La disculpa era obligada. Pero lo de la filosofía de la empresa no se lo traga nadie: sabían que no venderían y se han vendido ellos. 

Pero el tema ha suscitado un escándalo medio y eso no tiene perdón. Pero eso es toda la humanidad. Es un escándalo pero menor. Si en lugar de ser el tema de que no aparecieran mujeres hubieran mostrado una casa con cuadros y pósters con apología al nazismo (por ejemplo) o con mensajes racistas la cosa hubiera sido mucho peor. ¿No es igual de triste? ¿Pues por qué no se trata igual? 

El mundo pide disculpas por dibujos dónde se ríen de un Dios y se convierte en un tema de estado. Si se degrada a las mujeres el tema no tiene la misma importancia. No es solo la cultura saudí la que está atrasada, el mundo entero debería hacer una revisión de sus valores y prioridades...

De momento estoy enfadada con IKEA, así que no pienso ir allí durante una temporada. Hay muchos comercios que se han puesto las pilas y ofrecen mobiliario bonito a buen precio. 


martes, 25 de septiembre de 2012

SEMANA HORRIBILIS II

Más o menos os pudistéis hacer una idea de los acontecimientos en 24 horas. La cosa sigue siendo un desastre.

A parte de esto, hoy quiero contaros la comida que hicimos aquel día. Hice un pequeño apunte en el post anterior. Como ya os dije, fue desagradable y surrealista.

Tras los muchos desastres de ese día, decidimos ir a comer fuera. Encontramos un espacio donde aparcar y justo delante había un restaurante pequeño de menús. La verdad es que la idea inicial era ir a una terracita que ya conocemos cerca. Pero decidimos probar a ver qué tal.

Nos sentamos y llega una señora con cara de Rango (no sé si habéis visto la película de dibujos animados). Esa media melena cortada entre las orejas y los hombros, con ojos taciturnos y unos labios perfilados de ese marrón que tanto me desagrada. La mujer estaba fumando. Nos pregunta con una forzada amabilidad:

- ¿Qué queréis majos?

No abre los ojos del todo ni un segundo. No nos trae ni la carta. Supongo que con la pizarrita fuera ya basta.

Nos toma nota: tres platos de melón con jamón y de segundo dos lomos y un pollo. Para beber una botella de vino blanco y una agua fría.

Vuelve a los 5 minutos con manteles individuales y servilletas. La ayudamos a poner las servilletas porque no puede. Eso ya es un poco raro. ¿Por qué tiene tanta poca destreza con las servilletas? Bueno vuelve  con la botella de vino y el abridor. Se dirige a Mi Príncipe y le dice: "Lo abres tu, vale? Graciaaaaass". Y se va.

Mi Príncipe, le responde por supuesto, ningún problema. Pero nos quedamos parados. Llega con los platos. Asco total. Cuando deja los platos en la mesa, vemos que tiene el dedo pulgar dentro de los platos, aprisionando el jamón entre su dedo y el plato. Sólo un corte de melón, no nos vayamos a empachar. Obviamente, la parte pillada por su dedo y su uña amarillenta se quedan sin probar intacta en los platos...

Llegan los segundos. No me lo puedo creer. El trozo de pollo es más pequeño que mi iphone, y igual de grueso también. ¿Me estará llamando gorda? Las patatas fritas, quemadas. Decididamente, no ha sido una buena idea probar este sitio. Me lo como con asco. Las patatas no. 

Viene y nos pide si queremos postre. Nadie quiere postre. Claro,  para que nos traiga una cereza o una nuez, no hace falta. Pedimos cafés. Llega con los cafés, los tres entre las dos manos y me tira encima la mitad del mío... Ni se entera. Pasa de todo la amiga. Entonces lo vemos claro: o va drogada o va borracha. 

Y sí, va drogada hasta las cejas. La imagen es lamentable, patética. Penosa diría yo. Pero penosa que da lástima. Cómo puede ir así a trabajar. Esta señora tiene un problema. Cuando va para dentro choca con los taburetes de la barra y le caen tres al suelo. 

Mi Príncipe entra a pagar. La señora se hace un lío para contar. Finalmente, con ayuda, nos dice el importe. Y cuando se vuelve a sentar mi Príncipe llega a la mesa y nos dice: "Os cobró: son 31,60 euros." Y se queda tan ancha. Le decimos que acabamos de pagar a lo que responde levantando los hombros y con un "vale", nos deja ahí y se larga. 

Nos fuimos. Aunque pudiera ser gracioso en algún momento, no tiene nada de gracioso. Es muy triste que una persona con esta adicción esté ahí. Obviamente no volveremos, ni somos nadie para decirle nada, pero por favor, algún amigo o pariente cercano debería hacer alguna cosa.

domingo, 16 de septiembre de 2012

SEMANA HORRIBILIS I

Bueno, ya va siendo hora que os hablé de la semana fatídica que tanto os nombro. Puedo afirmar sin ninguna duda, que es de las peores semanas del año.

Para que os hagáis un pequeña idea, os contaré poco a poco algunas partes:

23:40 h: A 20 minutos de finalizar la película que estábamos viendo con Mi Príncipe, saltan los plomos de casa. Los dos nos miramos un poco sorprendidos en el sofá. No llueve, no estamos utilizando nada más que la tele y el digital... Vamos a investigar.

00:15 h: Control de daños. No funciona medio salón: no televisión, no video, no digital, no enchufes. No funciona media cocina: no nevera (desastre total, los congelados), no cafetera (más desastre total, ¿yo sin mi café con leche por la mañana?), no funciona la caldera (¿y cómo nos duchamos sin agua caliente?). No podemos hacer nada hasta mañana.

9:00 h: Con un asqueroso café soluble y con mucho ánimo, empiezan las llamadas. Servicios técnicos: "estamos ocupados, mañana vendremos". ¿Cómo? ¿24 horas sin nada de todo esto? Desastre. Decidimos empezar a hacer pruebas. Viene un amigo. Retiramos la nevera amerciana de dos puertas, que pesa como un elefante. Sacamos todo el hielo. La descongelación se iniciará en pocas horas. Conseguimos conectar la nevera en otro enchufe con... Al menos hemos solucionado un tema. Conectamos las cosas y todo sigue petando... ¡Qué desastre!. Ahora no funciona el teléfono de casa...

12:00 h Parece que la avería venga de algo del salón. Cuando cambiamos de enchufe la tele no saltan los plomos. ¡Aleluya! Pasan 10 minutos y todo vuelve a petar... Volvemos a estar al mismo punto del principio. A las 16 vendrá un electricista. Nuevo hallazgo: no hay gas.

13:00 h: Decidimos hacer una parada. Quiero solucionar temas de trabajo. No funciona internet... ¿Pero bueno, algo más? Cojo mi nuevo Ipad3. Al menos con el 3G podremos hacer alguna cosa. Sorpresa: la pantalla se queda blanca. Sólo me faltaba esto. Ya no tengo ipad.

14:00 h: Decidimos ir a comer alguna cosa fuera. Un menú cualquiera. Encontramos aparcamiento y delante un restaurante un poco cutre pero bueno. Hay un menú de diez euros. De verdad que la comida merece un post a parte. Será el siguiente. Absolutamente surrealista.

16:00 h: Ya estamos en casa. Llega el electricista. Seguimos sin internet, electricidad parcial, gas y sin mi Ipad! Decido ir a la Apple Store mientras hacen pruebas. Tras dos horas, salgo de la tienda con un Ipad nuevo. Ya es algo...

18:00 h: Encontramos el problema: es la electroválvula del gas. Ya tenemos luz, pero habrá que solucionar el tema del gas. Con un arreglo rudimentario con una pinza disponemos de gas. 

19:00 h: Por fin solos. Decido ir a nadar al gimnasio. Cuando llevo 5 piscinas se me rompen las gafas. Sin comentarios. Me voy a casa. 

DECIDIDAMENTE, MEJOR NO MOVERME Y NO TENER INICIATIVA PROPIA HOY.


miércoles, 12 de septiembre de 2012

CREAR UN HÁBITO: IR AL GIMNASIO

Así de positiva pongo el título de este post. Porque me voy a felicitar a mi misma: he ido al gimnasio.

Sí, y no una vez, no sólo a tomar un café, no a pasearme por ahí. A hacer deporte. Estoy muy orgullosa de mi misma. Hay que reconocer que me siento muy bien... Y que no pienso dejar de ir. Para crear un hábito debemos repetir esa acción varias veces. No sé exactamente cuánto... Pero estoy segura que voy de camino.

El primer día fue un poco duro, pero muy divertido. Miré las clases que hacen y decidí probar un par de ellas. Así que me plante vestida para matar con mis pantalones corsario y una camiseta de tirantes dispuesta a sudar. 

DÍA 1: A BAILAR

Pues sí, clase de baile (dance fitness). Pero no baile de no sudar. Me gustó la descripción de esta clase porque vi que sería una de esas clases que no pararía ni un segundo. 

Fui el primer día. Pero la gente ya conocía a la profe, así que me hice a la idea de parecer un pato en medio de cisnes... Todas sabrían los pasos y yo no sabría nada de nada. Bueno, da igual. Valor y al toro. Por suerte no éramos muchas. 

Y lo que suponía pasó: la profe no vacila ni un momento. A gritos y con la música a tope dale que te pego, a moverse sin parar. Ritmo en las caderas y explotando de vez en cuando nuestro lado sexy. La verdad, me moría de vergüenza... Eso que una de las paredes sea de cristal me toca mucho las narices. De vez en cuando la gente se para a mirar. Mirones... Bueno, para consolarme, me queda pensar que les gustaría entrar a  hacer la clase pero que no han reunido el valor suficiente. 

Lo que debo destacar es que había allí un par de mujeres de 50 años que se movían espectacularmente. Y cuando a mi los músculos me quemaban del esfuerzo, ellas seguían allí, dándolo todo... Un ejemplo a seguir. Eso quiero yo. 

Por surte no tropecé ni una vez. Eso es un logro muy importante en mi, créanme. Me lo pasé muy bien. Pienso volver todos los días del año. 

Acabé la clase como si me hubieran tirado un cubo de agua encima, pero por mi asombro, sin unas agujetas espectaculares al día siguiente. 

DÍA 2: FRUSTRACIÓN.

Dentro de la semana fatal, me pasó lo siguiente. Fui dispuesta a probar una clase de relajación. Pero al ver que sólo eran dos personas y que más o menos entre su edad y la mía como mínimo nos separaban 20 años, decidí no entrar... Así que dije, pues nada, a nadar. Vuelvo al vestidor. La señora que está allí debe pensar que soy un poco despistada. Llego y me pongo de deporte y luego a los 10 minutos vuelvo a entrar y me pongo el bañador...

Me pongo el bañador y me dirijo a la piscina. Eso de cruzar el gimnasio con bañador y toalla no me gusta nada. Sin dudar ni una momento, me pongo el gorro, voy a la ducha y al agua patos. Qué fría... Bueno, no hay dolor. Vamos a nadar. A mi lado izquierdo una chica que no ha parado des de que he llegado... A mi derecha un señor que tampoco para. Qué puestos están todos... Eso de ser visiblemente la principiante siempre es un poco agotador.

Me pongo mis super gafas y a nadar. 1, 2, 3, 4 piscinas. Tengo que parar. Me ahogo... Me muero. Control del entorno. ¡Todavía no han parado! Qué fuerte... Bueno va, seguimos: 1, 2,... Y llegó el drama. Se me rompen las gafas... ¿Eso es un complot para parecer más tonta todavía? Examino las gafas. Imposible de arreglar. Bueno... Lo probaré sin ellas. Imposible. No puedo abrir los ojos y seguro que no voy recta... Acabar chocando con uno de los profesionales de mi lado izquierdo o derecho ya sería el súmmum. Bueno, paro. No puedo hacer más... 

Intento salir de ahí sin que nadie note mi presencia... Y cuando estoy fuera me fijo en una clase que están dando con música, steps, cuerdas, etc. ¡Yo quiero eso! Van a tope pero me gusta. Pienso ir a la próxima, porque cambiarme por tercera vez ya es demasiado...

De momento abandono. Pero volveré...


martes, 11 de septiembre de 2012

UN POQUITO DE SR. GREY POR FAVOR...

Bueno, viendo el exitazo de la trilogía del momento (para los que no estáis al día, 50 sombras de Grey) quiero contaros un poco más de lo que pienso sobre el deseado/odiado Sr. Grey.

En primer lugar, a ver si existe por aquí algún hombre que se haya leído el libro y nos de su opinión. ¿Le ha gustado? ¿Le ha parecido excitante la relación con Anastasia Steele? Me muero de ganas por saber qué opina el sexo masculino de esta adictiva trilogía.

En segundo lugar, no estaría mal que algunos hombres se lo leyeran. Tantas mujeres suspirando pasando páginas significa algo... Y es que aunque el Sr. Grey no sea real, la autora le ha dotado de una serie de características y maneras de hacer que nos encantan.

Supongo que a cada una le ha gustado una cosa diferente. Personalmente, me encanta que el Sr. Grey tenga la sensibilidad de poner música para practicar sexo (y digo sexo, y no hacer el amor; me adapto a sus palabras: "Anastasia, I don't make love... I fuck. Hard."). Claro que yo tengo una debilidad por la música. Y supongo que más de una habrá hecho como yo y la chica que comentó el pasado post del Sr. Grey: HEMOS BUSCADO LA MÚSICA. 

Algunos temas me han sorprendido mucho, pero me han ayudado a entender más al nuestro querido Sr. Grey.

En tercer lugar, me desconcertó la actitud de posesión dañina y los juegos de dolor versus la preocupación por el bienestar de ella. Es decir: sus caricias tras cada palmada, como le aplica crema, como la cuida en los baños, como se preocupa para que coma, etc. Resulta un tanto enfermizo a la vez que dulce. De hecho, supongo que para un ratito perfecto, pero para toda una vida, acabaríamos discutiendo con alguien que nos intenta mandar y controlar de esa manera. No lo supongo, estoy segura.

En cuarto lugar: los detalles. Ese aspecto que la mayoría de hombres no dominan. Esos regalos perfectos. Esa memoria de lo que le gusta y no a Anastasia. Eso es encantador y la autora lo sabe... Claro que es más fácil ser espectacularmente detallista sin uno tiene la posibilidad de comprar lo que quiera.

Y finalmente: ¿No os hubiera encantado un libro más dónde se viera la historia desde el punto de vista del Sr. Grey? La autora nos da una pincelada al final de la tercera entrega. A mi me pasó que cuando acabé pensé: "Oh... Podía haber seguido." Meternos en la cabeza de este hombre aun más, me encantaría... Si esta cuarta entrega existiera, ya la tendría entre mis manos.

CONCLUSIÓN: Quiero más Sr. Grey...