lunes, 10 de septiembre de 2012

UN DESCUBRIMIENTO: SUSHIFRESH

Aquellos que vivís en Barcelona estáis de suerte. Ya sabéis que las cositas exclusivas me motivan... de hecho, me encantan. Y esta es una de ellas. He descubierto un servicio de los que a mi me gustan: sushi a domicilio. 

Pues vaya cosa, pensaréis algunos. Bueno, pues estáis muy equivocados. Es otro tipo de Sushi a domicilio. La verdad es que la cosa surgió sin quererlo. De hecho es con estas situaciones con las que uno descubre maravillas que no conocía.

Esta semana pasada nos han acontecido un sinfín de desastres uno tras del otro, ya los iré contando. Pero para empezar, quiero hablar de algo positivo. Navegando por internet descubrí a Sushifresh. Y como no podíamos cocinar en casa y estábamos cansados para ir fuera, decidimos pedir Sushi a domicilio.

Me decidí por ellos porque elaboran el sushi en el momento en el que lo pides. Es un Fast Good, es decir, comida de calidad y servida con rapidez. Nada de tener la comida hecha y servirla. Eso se nota. Y más los que seáis amantes del Sushi. La verdad es que con la carta que tienen, la boca se iba haciendo agua... Así que pedimos un poco de casi todo y una botella de vino. Eso me gusta. No me gustan estas empresas de comidas a domicilio donde no puedo pedir vino.

Pues bien, tras una recomendación de lo más agradable por teléfono y mucha hambre detrás pedimos Temaki, nagiri, sashimi y maki. No pude evitar pedir un coulant de chocolate y un tiramisú... Tras la espera prometida, llego la comida... estaba deliciosa. Sin ninguna duda, pienso repetir pronto. Os he puesto una fotos para que me entendáis mejor.




¡Y qué presentación! Ya sé que algunos no le daréis tanta importancia al tema packaging, pero para mi, lo es mucho. Viene en unas cajitas negras monísimas. Es un placer verlo y comerlo. Y por supuesto, con los palillos necesarios. Hay que saber comer con palillos. Es necesario. 

Y es que a ver: ¿qué comidas de calidad y elaboradas al momento encontramos? Hay un vacío. Basta ya de pedir pizzas creamichelines que llegan media hora más tarde de lo prometido. Y por favor, a ver si alguien comunica a la atención telefónica que hablen claro y entiendan lo que se les pide... Ya me voy del tema, pero es que me enfado mucho con estas torpezas habituales de las comidas a domicilio.

Por ello, porque es una empresa seria, porque comer bien está en nuestras manos y por que estaba delicioso, pienso repetir con Sushifresh. Y por ello los quiero normbrar aquí: no sólo hablamos de críticas, sino también de cosas fantásticas y positivas. 

Ya sé qué voy a servir en la próxima cena con invitados que tenga... ¡Sushi! Pero sin hacerme la valiente y dejar a los especialistas que lo hagan...


sábado, 1 de septiembre de 2012

PROPÓSITOS DE SETIEMBRE NUEVO

Ya sé que cada año digo lo mismo... Pero este año va en serio: voy a ir al gimnasio.

Estoy escuchando algunas carcajadas por ahí... No os culpo. Poca credibilidad tengo por lo que a este tema se refiere, lo sé. Pero esta vez sí. Esta vez, he decidido que no puedo seguir así. Algunas revelaciones que se me han aparecido durante estas vacaciones me han hecho pensar. Y creo muy firmemente que necesito cambiar ciertas costumbres. La primera: no hacer nada de deporte.

Son como propósitos de año nuevo, pero en setiembre. Siempre me ha gustado más hacer los propósitos en esta época. ¿Habrá influido que de pequeña siempre hacía alguna de las colecciones de los típicos fascículos que anuncian en la tele? Seguro... Me quedaba fascinada con las colecciones. Las quería empezar todas. Y los álbumes también. 

Mirad si va en serio, que me he preparado ya la bolsa de deporte. Me ha costado localizar la tarjeta del gimnasio horrores. Empiezo el lunes. 

Quiero probar un par de clases que he visto. Una es de baile y la otra de relajación. Mis dotes bailarinas no es que sean muy espectaculares, pero quemar calorías bailando me parece divertido. A ver... 

Y lo de la relajación, pues honestamente creo que lo necesito y que es bueno para cualquiera. Si no me gusta pues a otra cosa. 

Pero lo más importante de todo esto, es que voy a ir a la primera clase. Porque luego pasa que una intenta engancharse a las clases y todo el mundo sabe qué significan ciertas palabras y tu pareces imbécil porque no sabes de qué va la historia. Al menos si empiezo de cero, pues a lo mejor realmente me engancho a una de estas dos clases. También me encantaría hacer piscina. un día a la semana. Pero creo que de no ir a ir tres días es un poco... surrealista. Pero habrá que intentarlo.

Tampoco quiero transformarme en una de estas personas que si no hacen deporte se vuelven locas. La obsesión por ir al gimnasio me pone enferma. Pero hay que admitir que "mens sana in corpore sano". Y más ahora que no sé que le ha dado a la gente por las triatlones, el correr hasta quedarse sin aliento, etc. Modas de deporte... Qué cansada estoy de tanto runner...

Unido al gimnasio va mi peso. Pero claro, creo que es como una consecuencia. Si uno va al gimnasio y se siente bien, no quiere echarlo a perder con chocolate... Al menos no todo. No quiero que se me acumulen las chichas... He visto varias colecciones en las tiendas que me llaman.

Espero que no me pase como de pequeña, que pocas veces acababa las colecciones de fascículos. Aún hay esperanza, los álbumes de cromos sí los terminaba...


sábado, 25 de agosto de 2012

El Sr. Grey

Hablamos hoy de lo que habla todo el mundo este verano (al menos entre las mujeres): el libro 50 sombras de Grey.

He leído la trilogía. Más bien dicho, he devorado los libros. La verdad es que me ha encantado... No desvelaremos nada del libro más que una breve descripción por si queda álguien que todavía no sabe de qué va esta trilogía.

Anastasia Steele es una joven a punto de licenciarse que conoce al joven de éxito del momento, Christian Grey. El Sr. Grey lo tiene todo: seguridad, una fortuna indecente, es guapo, listo, tiene éxito en los negocios, etc. El soltero de oro del momento. Pero Christian esconde un alter ego perverso y penetrante. Anastasia Steele se enamora del encantador Grey, pero el pretende tener una relación con el mediante un contrato para ejercer sus actos sexuales sadomasoquistas. 

Y hasta aquí. No diré nada más. Sólo añadiré que es una novela repleta de erotismo, sexo y seducción. Christian no es el clásico príncipe azul. Es controlador, celoso y retorcido. 

Y como no, yo que soy de naturaleza curiosa, empiezo a hacerme preguntas: ¿Eso es lo que las mujeres queremos? El éxito del libro diría que sí. Buscando y buscando por internet he visto que los contratos existen entre las relaciones amo/sumisa. No lo sabía... No pensaba que la sumisión llegara tan lejos. No era consciente que hay gente que realmente vive con este estilo de vida. 

El libro me ha recordado a una película que vi hace años, Secretary. Si no la habéis visto es interesante que la veáis. Mi pregunta es: ¿por qué siempre alguno de los protagonistas de estas historias tienen traumas? Autolesión, abusos, maltratos... Hablo desde la ignorancia del tema. ¿No existe gente sin traumas que ejerzan este tipo de vida? 

No os negaré que la fantasía resulta erótica, pero según he leído, no todas las fantasías deben ser realizadas, por eso se les llama fantasías. Así que la culpa se esfuma... De hecho dudo que exista alguien como Christian Grey: perfecto de aspecto, ridículamente rico, etc. Es un personaje. Poco sé del mundo saco y del bondage. Parece que sea un mundo muy lejano pero que en realidad esta a la vuelta de la esquina... Pero claro, no todo el mundo tiene una habitación de sobras en su casa para crear una sala de juegos...

Lo que no acepto es alguna crítica feminista que ya he oído por ahí sobre que eso es la degradación de la mujer. No se trata de eso. De hecho el mismo Sr. Grey había sido sumiso. Así que no, no hablamos de sexos, sino de sexo. 

Pero realmente, dónde está el límite entre el placer y el dolor? ¿Hay gente que "aguanta" más que otra? Sigo investigando sobre el tema... 

Para los que no lo saben, la película está en el horno... ¿Apuestas para los personajes? Personalmente, mi Christian Grey sería el ladrón de guante blanco, Matt Bomer... ¿Sugerencias? 

¿Pondríais un Christian Grey en vuestra vida?

miércoles, 22 de agosto de 2012

La vuelta

Después de dos semanas desconectada en las islas griegas y de múltiples orgías de placer gastronómico,  estoy de vuelta a la vida real.

De hecho tengo un poco de ganas de volver, menos de las habituales, lo confieso, pero es porque lo he pasado muy bien con mi Príncipe.

He leído, de hecho estoy leyendo, un libro fascinante. Sí, ese libro del que habla todo el mundo... Algunas ya sabrán de lo que hablo.

Me he puesto muy morenita este año, cosa que me encanta. Y de tocar playas pocas... eso no es para mi.

Creo que todavía me queda la opción a dos o tres días locos...

¡Feliz final de agosto a tod@s!

jueves, 2 de agosto de 2012

LA PLAYA ES DE POBRES

Tengo un amigo que dice que ir a la playa es de pobres. Cuando suelta esta frase, la gente ríe, pero creo que no lo dice por hacer una gracia, sino porque realmente lo piensa.

Y he estado pensando en el tema. Y tengo que decir que tiene razón: ir a la playa es de pobres. 

Analizándolo, si uno quiere ir a la playa de su ciudad o pueblo, allí encontrará una serie de familias (con las tendencias de los últimos años) cargadas de utensilios: parasoles, cubos, neveras, tiendas, sillas, etc. Solo de pensarlo me coge toda la pereza del mundo... 

Pero por desgracia, lo peor no es el numerito de familia Ulises, es el comportamiento. La gente no se corta en llamar a gritos a sus familiares o regañar a los niños sin ningún pudor. De eso ya hablé en un post el verano pasado. La verdad es que una se queda atónita ante las palabras que dedican para la "educación" de sus niños... 

Luego nos pasa que por desgracia, hay mucho guarro suelto. Gente que deja papeles, colillas o cosas peores... Eso es más que fatal. 

Con todo esto llegamos a la conclusión que:

- Si buscabas relax, mejor despídete de él... Entre la arena que de vez en cuando te cae misteriosamente encima y el hombre gritando para venderte un refresco la cosa está muy complicada...
- Si tenías en mente la imagen bucólica de la playa, va a ser que no. Tendrás suerte si ente sombrilla y tienda encuentras un espacio digno no muy lejos del mar...
- Si eres sincero, lo que te gustaría es ir a una playa paradisíaca con poca o ninguna presencia excepto la que tu escojas.
- No pierdas de vista a alguna persona o tu sitio: eso puede ser peor que buscar a Wally...
- Si lo que buscas es distraerte y ahorrar un dinerito la playa es el escenario ideal. Es como ir a ver una obra de teatro sin pagar entrada.
- La llegada y la salida pueden ser mortales con los coches y los domingueros. 

Pues sí: las playa es de pobres. Porque todo el mundo preferiría estar en una playa más lejana. Y incluyo aquí los viajes a 600 euros del todo incluido, a alguna playa del caribe. Es lo mismo pero a larga distancia: el comportamiento será el mismo, sólo que al menos no se llevarán los trastos a cuestas.

El lujo es el lujo y se paga. El lujo es ir al mar, en un yate. O ir a una playa sin estas ordinarieces ni comportamientos irrespetuosos. Ir a la playa, sí es de pobres. Moleste o no el comentario, parte de razón tiene...

Suerte que quedan algunas playas tranquilas por aquí... Mejor no contar su ubicación...

sábado, 14 de julio de 2012

EL LISTO MALEDUCADO: PIRATAS DE NUESTRO SIGLO

De mi visita a Port Aventura, también saqué otro tema: el de las colas. Hay atracciones que tienen un tiempo de espera brutal. Esperar una hora y media es horroroso.

Con lo poco que me gusta a mi hacer colas... Por eso cogimos el pase EXPRESS GOLD, nada de hacer colas. A mi eso no me va. Es un gustazo total entrar por una cola que máximo llega a 10 minutos. Pero hay algunas atracciones que no entran en los tickets express, como por ejemplo la caída libre. Bueno, que le vamos a hacer.... 

Hice 30 minutos de cola. Y con ese tiempo ya pude observar los comportamientos que tienen algunos. ¿Por qué siempre tiene que existir la persona que quiere colarse? Me pone de los nervios. ¿Quién se cree que es? El desprecio que se muestra con estas actuaciones, me pone histérica. Se piensan que son más listos que los demás y lo que son es más maleducados que los demás. 

Y lo peor de todo es que creen que nadie los ve. Las caras son un poema: primero avanzan tratándolo de hacer con naturalidad (y de naturalidad nada); y con disimulo saltan una valla o pasan entre la gente como si nada. Y la gente claro que los ve. Pero no todos se quejan. Si se queja una única persona, hacen ver que no la oyen. También hay que decir que no estamos pendientes de que alguien se nos cole, estamos mirando la atracción, las caras de la gente cuando bajan, etc.

Pero sus actuaciones no son demasiado buenas. No les darían ni una nominación a los Oscar. Son patéticos en realidad. Cuando es un grupo que les dice algo, bueno, los abuchean directamente, entonces sueltan alguna frase con aires a excusa barata como que estaban buscando a alguien, o que se han equivocado. Y se largan (muertos de vergüenza).

Es un comportamiento incívico. De hecho, demuestra que: se creen más listos y que creen que el resto son idiotas. Y eso es el principio que estropea esta sociedad que tenemos. Y así nos va... Unos cuantos intentan hacerse los listos. Son como piratas. Gente que piensa que las normas están para romperlas. Y eso, según cómo se mire resulta muy excitante y aventurero. Pero en el momento en que tus comportamientos perjudican a los otros, eres directamente un maleducado.

Eso sí, como les pase a ellos algo similar, se ponen a gritar sus derechos y sus razones. Entonces el civismo sí que debe aplicarse. ¿Dónde queda la lógica? Al menos, si pretenden colarse, que lo hagan con estilo y maestría, es decir, que nadie se entere.




miércoles, 11 de julio de 2012

EXPERIENCIA EN EL POLÍGONO

Hoy voy a contar una experiencia brutal que he tenido hace poco...

El viernes fuimos a un restaurante. Si se le puede llamar así, porque de restaurante tenía poco. De hecho es como un local que tiene montado en una zona industrial de un pueblo. Allí van trabajadores durante la semana a comer. El propietario es un señor simpático, que no aspira a tener un súper restaurante. Eso ya lo sabemos. Tampoco es que encontremos una oferta gastronómica enorme por la zona.

Cuando llegamos, sólo bajar del coche, empezó a sonar una música. "Mira qué apañados" pensé yo. Nos sentamos en una mesa y vino un chico jovencísimo a pedir si queríamos beber algo. Le pedimos qué vino tenía a lo que contestó: "un momento que lo pido"con cara de "ya me han pillao". El chico volvió y nos dijo: "de la casa o sangría". Y yo le pregunto: "¿y de vinos blancos qué tenéis?" Y otra vez: "un momento que lo pregunto". Al volver, la respuesta fue la misma. Pobre chico, si pretende ir por la vida con este tipo de preparación, le auguro un futuro en la cola del paro clarísimo...

Observamos que había un hombre que se acercó a un órgano y cambiaba la música. Y uno de nuestros amigos que estaba en la cena apuntó: "este hombre se va poner a cantar". Imposible, dije yo, no puede ser que se ponga a cantar.

Pues sí lo hizo. Cuando estábamos a media cena, el hombre cogió las riendas de la parte musical y empezó a poner canciones. Yo pensaba que se limitaría a hacer de DJ, pero no, ese hombre con chancletas y calcetines (por favor...) decidió que era mucho mejor que nos deleitara con sus versiones de canciones de toda la vida pasando por jotas, rumbas y pasos dobles.

Para que os hagáis una idea, cuando le oías cantar, te imaginabas la cabra al lado. De verdad, y sin ofender. Pero era como un de esos concursantes que se presentan a Operación triunfo, que cuando los ves piensas: "Pero bueno, nadie le ha dicho que no debía presentarse aquí?" ¿Es que esta gente no tienen amigos y familiares que les digan la verdad? A lo mejor ellos pasan de todo... No lo sé, sea como sea, el resultado fue una noche pintoresca pero muy divertida.

Y es cruel reír, pero quien no ha reído viendo los vídeos de los cástings de OT? Pues eso fue más o menos lo mismo pero en vivo y en directo.

Si es que quien nos mandaba ir a la zona poligonera...





miércoles, 4 de julio de 2012

TENDENCIAS DE POLÍGONO VERANO 2012

Si bien la tendencia que nos sorprendió (en ningún caso gratamente) el verano pasado fue el uso de calzoncillos debajo del bañador; este año he observado una tendencia sin sentido y poco estética que abunda en una parte de la sociedad.

Antes de empezar, debéis saber que esta tendencia está extraída de la observación en un entorno lucrativo. Es decir, que fui a Port Aventura, el parque de atracciones, y entre las muchas atracciones y distracciones que hay, una es la de observar la fauna y la flora que hay por allí.

Lo primero que detecta una es que la crisis no ha afectado a la cantidad ingerida de alimentos en bastantes hogares del extrarradio de las ciudades, ya que la mayoría presentan unas barrigas grandotas des de bien jovencitos. Yo que pensaba que las familias dejarían de comprar bollería industrial por tener un precio elevado en comparación con el pan u otras fuentes de comida más naturales, y resulta que no.  Una lástima.

Qué lástima me dio comprobar que entre extranjeros y españoles, los más gordos son los españoles. Ni dieta mediterránea ni nada: grasas al poder. 

La nueva moda de este verano es la siguiente:

SUBIRSE LA CAMISETA HASTA EL PECHO, BIEN DOBLADA, PARA DEJAR OBSERVAR AL PÚBLICO ASISTENTE LA MOUSSE DE CHOCOLATE DE LA BARRIGA.

Porque de tableta de chocolate, pocas, por no decir ninguna. Es verdad que era un día muy caluroso. El calor lo sufríamos todos. Pero está moda de subirse la camiseta hasta el pecho para estar más fresquitos yo no la veo. 

En primer lugar, es una guarrada total. Suben a las atracciones con estas pintas (o sin camiseta algunos) dejan sus sudores allí, para que el que venga luego limpie toda la mierda. Es verdad que algunos de los trabajadores les obligaban a ponerse la camiseta antes de subir (menos mal...). Pero es que ya resulta patético que se les tenga que hacer este comentario a unos "adultos". 

En segundo lugar: ¿es que no tienen sentido de la estética o vergüenza? No digo que debamos estar todos delgaditos (que deberíamos estar normales por salud de nuestro cuerpo) pero oye esto de llevar la panza al aire es un poco desagradable. 

Pero era una tendencia general: todos con camiseta bien apretaditas y subidas hasta el pecho. Horroroso. Todos tenemos calor, pero hay unas normas de civismo para comportarnos en público. Parece que ser que algunos piensan que son más listos que otros y así pasan menos calor...

Tengo que concluir diciendo que esta moda me parece horrorosa y hortera. Entiendo (y espero) que el hecho de que estuvieran en Port Aventura y no en la calle, hace que se comporten así. Pero la imagen patética que dan al que los observa deja mucho que desear. Todos teníamos calor, todos. Pero eso no significa que debamos andar con estas guisas, no todo vale...