lunes, 7 de marzo de 2011

POR SER TONTA NO ERES TAN GUAPA


¿Es verdad que las súper guapas y los guapos son tontos?

El mito que envuelve a las guapas y guapos, a las rubias o como lo queráis decir, siempre acaba saliendo a flote. Hay refranes y chistes que hablan de ello como por ejemplo "la suerte de la fea, la guapa la desea".  Pero yo tengo una teoría que le da una explicación al supuesto hecho.

Es una cuestión de supervivencia. A lo mejor, el ser guapa implica que esa clase de persona no debe utilizar tanto su cabeza, porque con su aspecto ya consigue lo que quiere. ¿Y de quién es la culpa amigos míos? No de la persona bella, la culpa es de los otros, de los que la rodean, por darle lo que quiere sólo por su aspecto. Entonces la guapa no es tan tonta como parece...

El problema no está en ella. Hay gente muy fea, no nos engañemos. Sin ánimo de ofender, eh, pero hay gente que es muy pero que muy fea. Y no lo han escogido. Y dan pena. Porque somos así. Los feos dan pena. En cambio, los guapos, que han nacido guapos, sin escogerlo también, no nos dan pena. Pues bien, también nos debería dar un poco de pena. Pobres guapos, normalmente no miran sus aptitudes, sólo  miran su físico. Tienen que demostrar el doble que los otros, porque gran parte de la población ya les mira con desprecio por poseer un don que los otros no tienen (acostumbra a ser una persona no tan guapa como ellos los que los desprecian... ¿será envidia?).

No podemos negar, que a veces en los certámenes de belleza, cuando hacen la ronda de preguntas alucinamos con los comentarios de los y las aspirantes... ¿Cómo se puede ser tan tonto o tonta? Y eso alimenta los comentarios. Pero estoy segura que si hiciéramos una estadística, habría más o menos el mismo número de tontas y tontos guapos como de feos y feas. Pero las envidias crean maldad...

Y es tan injusto como que a una persona fea la juzguen por ser fea. Pero así es el mundo queridos amigos. No pondrán a una persona fea para un anuncio de coches. Tiene relación? No, en realidad no. Pero un poco sí, porque la gente quiere ver cosas mejores, vidas felices, sueños. O sea, parece ser que los anuncios están creados para vender, y si el grupo de publicistas ha creado esa imagén será porque saben que así venden más. Y volvemos a lo mismo: los guapos venden, porque son sueños.





La revolución fue la serie Betty la fea. Por primera vez, una fea (que en realidad no era fea) vendía. Pero no nos engañemos, aunque en la serie los guapos eran malos y malas y tontos, lo que vendía no era ella en sí, era la pena que daba. 


Tampoco podemos obviar que el mundo está cambiando. En los años 80, había una música y unos artistas maravillosos. Pero los cantantes no eran especialmente guapos. Había cantantes feos y guapos. No importaba tanto su físico. Importaba su carácter y su música. Hoy no, hoy encontramos una barrera enorme que no dejan cruzar. Si cantas muy bien pero eres feo lo tienes crudo. No vas a conseguir nada, o te va a costar lo tuyo. La imagen lo es todo hoy en día. Y tampoco debería ser así. 

Sé que este post puede sonar frívolo y duro, pero tampoco son mentiras. Es lo que pasa a nuestro alrededor. Y si no somos políticamente correctos, la realidad es sólo esta: feos, lo tenéis muy difícil en este mundo actual. Pero no lo paguéis con los guapos. No tienen la culpa.

¿Creéis que los guapos son tontos?


sábado, 5 de marzo de 2011

LOS IGNORANTES DE LA MODA



"A menudo tengo la impresión de que la moda asusta a mucha gente. Y como les da miedo, la critican. 
Creo que los que denigran nuestro mundo suelen sentirse, en cierto modo, excluídos de él, y por eso se burlan.  


No porque te guste llevar un vestido de Carolina Herrera o un vaquero de J Brand, en vez de algún básico de supermercado, eres estúpido.  
En la moda hay algo que, a veces, pone a la gente muy nerviosa..." 
Anna Wintour, directora de VOGUE USA


No sé si conocéis a Anna Wintour. Para mi es super conocida, pero mi experiencia me dice que la gente pone cara de póker en alguna ocasión que la he nombrado. Como podéis ver, Anna Wintour es la directora de VOGUE en Estados unidos. Pero es más que eso, es LA autoridad en el mundo de la moda, es a quién le enseñan las colecciones antes de que salgan a la luz y quien da su veredicto. Si no habéis visto el documental The September issue, os lo recomiendo. Así la conoceréis un poco más...

Sólo quería hablar sobre el comentario que la Sra. Wintour hace en estas declaraciones. Porque en este caso, estoy absolutamente de acuerdo con ella. Estoy harta, pero que muy harta, de oír como critican que una persona quiera una prenda o un accesorio de alta implicación económica. Harta de oir en boca de estas personas calificativos peyorativos respecto a estos temas.

¿Me meto yo con sus cosas? ¿Me meto yo en que alguién se compre un coche de 140.000 euros? No. Me meto yo en la gente que teniendo un televisor de 42 pulgadas se compra el último modelo de 50? No. ¿Por qué? No porque me parezca mal, me parece fantástico, es más si lo desean y lo pueden pagar, sería la primera que les diría: ¡cómpratelo ya! No lo desvalorizo porque no son mis gustos, no son mis ojos ni mis placeres, y aunque no los entienda, no los destruyo con adjetivos calificativos negativos o tachándolos de "manías" o "estupideces". Respeto su vida y sus gustos.

Pero a todos los que no entendéis qué significa tener unos zapatos de Manolo Blahnik, comprarse un vestido de Valentino, o seguir las tendencias de la pasarela, a todos esos, os voy a recordar un discurso:

"Por lo que veo, piensas que esto no tiene nada que ver contigo.Vas a tu armario y seleccionas sin pensar demasiado -¡oh, no sé!- un suéter azul, por ejemplo, porque usted está tratando de decirle al mundo que usted se cree diferente  y no se toma demasiado en serio la atención que le dedica la gente acerca de lo que se pone en su espalda . Pero lo que no sabe es que ese suéter no es sólo azul, no es de color turquesa, lapislázuli no es, en realidad es cerúleo. Usted también ignora alegremente el hecho de que en 2002 Oscar de la Renta hizo una colección de vestidos de azul zafiro.Y entonces, creo que fue Yves Saint Laurent,  ¿que mostró cerúleo chaquetas militares? Luego el cerúleo apareció rápidamente en las colecciones de ocho diseñadores diferentes. Luego se filtra a través en las tiendas por los departamentos y luego ese color acabó en un trágico rincón de ropa casual, de donde usted, sin duda, lo sacó de alguna tienda sin carácter. Sin embrago, ese azul representa millones de dólares y un sinnúmero de puestos de trabajo y es una especie de cómica manera  la de pensar que usted ha hecho una elección que le exime de la industria de la moda, cuando en realidad, está usando un suéter que fue seleccionado para usted."

Algunos habréis identificado estas palabras, otros no. Son palabras de una película conocida, El diablo se viste de Prada. Si no la habéis visto, está bien. No es ningún peliculón, pero os distraerá y veréis la parodia que se hace de Anna Wintour.

Este discurso es la realidad, guste o no, de todos esos que piensan que ellos van independientes a la moda. La única manera de ser independiente de ella, es crearla. Y avanzarse en las tendencias, es ser muy creativo y gracias a Dios, está reservado a unos pocos. Así que cuando vuelvan a juzgar cualquier prenda o complemento, por favor infórmense y dejen de hacer el ridículo.

Nada escapa a la moda, y aunque el mundo de la moda sea frívolo, este lleno de zorrerío y lleno de torturas físicas (con las que no estoy de acuerdo), formamos parte de él. 




viernes, 4 de marzo de 2011

PERDONA... TE HUELE EL SOBACO


Hoy en el trabajo había una persona que desprendía un olor insoportable... No me digáis que no habéis conocido nunca a nadie que le huela el sobaco... Seguro que sí, esa aquella situación incomoda en la que una vez lo has olido no puedes parar de pensar en ello, aunque siga la conversación y voy pensando: por favor que no se acerque...

Sobretodo pasa, que en esa flor de adolescencia que todos vivimos, hay algunos que empiezan a emanar ciertas olores que resultan ser la comidilla de todos. Tampoco lo veo bien, pero es que decirle a alguien que huele mal es muy violento... 

Pero yo, si mi hijo o mi hija empezaran a oler mal, se lo diría. Sin dudarlo, ya sabemos que se van a volver en objeto de burla. ¡Pues díselo! No lo entiendo... a lo  mejor es que sus padres no tienen olfato. Eso sí que no tiene explicación; que sus padres no les digan: "cariño, hay que poner remedio a ese olor corporal".

Luego pasan los años y la mayoría dejan de oler mal, bien porque sus cambios hormonales se han estabilizado o porque han puesto remedio a ello. A veces no es que no conocieran el gran invento del desodorante o la ducha, sinó que tenían un problema que visitando un médico ya han solucionado. 

Pero hay unos cuantos, que aunque hayan pasado los años, siguen oliendo mal... Ese es el gran problema. Y muy pocos son los tienen realmente un problema físico; lo que tienen es un problema de higiene.

Yo soy una persona a la que le molestan mucho los olores. Cuando un olor me resulta desagradable, casi me mareo. Cuando era adolescente y iba en autobús, me resultaba asqueroso tener que oler a sudado a las 8 de la mañana. Eso no es tener un problema, eso es ser un guarro. Y no eran trabajadores de turnos nocturnos. Así que, ¿cómo puedes oler mal a las 8 de la mañana? ¿Cómo olerás a las 5 de la tarde? Por eso, y otros motivos, nunca voy en transporte público. Que pereza...

Luego está el que se pone la típica colonia de supermercado como si se duchara. Venga S3 por un tubo... Y se nota, se nota mucho que lo que pasa es que no se han duchado. Y es peor porque luego, ya que  sudado + sudado = olor indescriptiblemente fuerte.

Que hay mucho guarro por el mundo ya lo sabemos, y si ellos no lo ven un problema, los que estamos a su alrededor y sufrimos ese mal olor sí lo vemos un problema. Pensad que asqueroso es que nos estemos tragando partículas del sudor de esos malolientes... Tampoco hace falta hacer como en el anuncio aquel de DOVE de un desodorante en el que alguien daba un beso en la axila de otro, curioso acto, no me digáis que no... Pero está claro que deberían poner un remedio. Si no lo ponen, hay varios sistemas al que podemos acudir:

1.- Regalarle un desodorante anónimamente o como regalo de amigo invisible. Es un sistema sútil pero clarísimo. Dicen que a buen entendedor, pocas palabras bastan...

2.- Comentar, como quien no quiere la cosa, que hay gente que huele mal y que hay que es un asco (sin referirse a la persona, claro. A ver si se da por aludido. O sacar el tema: "Un pregunta, ¿vosotros preferís roll-on o spray? Es que quiero cambiar de desodorante... ¿Tu cuál usas?"

3.- Comentarle que con el desodorante se liga mucho. Los anuncios avalan grandes estudios sobre el tema... Le podéis preparar un DVD con los anuncios de AXE.

4.- Si nada funciona hay que ser directos pero no herir: "Perdona, creo que hoy te has olvidado el desodorante, eh?" y poner una comprensiva sonrisa.

5.- Si aun así, sigue oliendo mal hay que ser directo: "Oye, hueles mal. Ponle remedio porque estar a tu lado es mareante..."


¿Alguien conoce algún sistema más? Porque siempre es bueno saber estrategias para combatir el mal...


jueves, 3 de marzo de 2011

DÍAS TRISTES

No sé si a vosotr@s también os pasa que cuando estáis tristes, por lo que sea, es cuando más os apetece escuchar esa música trascendental y reflexiva. Supongo que todos tenemos una canción que nos hace pensar, meditar, etc. 

Pero si lo pensamos bien, parecemos un poco tontos. Somos como cerdos, nos gusta revolcarnos en la mierda más de lo necesario. Es un poco patético, estamos tristes y nos ponemos a dar vueltas a un círculo para estarlo más o seguir estándolo... Pero que queréis que os diga, yo no lo puedo evitar. Sí, soy una cerdita. Me encanta escuchar esa música cuando estoy de bajón.

He de reconocer que depende del bajón, se puede solucionar dando una vuelta por unas tiendas... Pero por lo general me encanta regocijarme en mi pena y dejarme llevar por lo desgraciada que me siento... Y yo lloro mucho. Sé que lloro más de lo normal. Tengo un lagrimal muy suelto, no lo puedo evitar. Veo un anuncio que da pena? Ya estoy llorando... Unas fotos especiales? Ya me pongo a llorar... Me discuto? Otra vez llorando... ¿Una sorpresa o un regalo que me emociona? Lágrimas que van...

Pero no lo hago a propósito. De pronto, un nudo en la garganta no me deja ni respirar, las cavidades oculares me presionan con dolor, se me humedecen los ojos y entonces ya no aguanto más y empiezan a caer las lágrimas... Eso si, en silencio. Porque, ¿habéis observado cómo cambia nuestro llanto a lo largo de nuestra vida? 

El bebé llora hasta agotarse, el niño llora sin pudor. A pulmón abierto. Se caen, se levantan, te miran y entonces empiezan a llorar con su "BUUUUUUAAAA!". Luego, a medida que crecemos, abandonamos ese llanto tan sano y nos aguantamos los gritos. ¿Os imagináis que alguien con 37 años llorara como un niño de 8? Seguramente se quedaría más a gusto, eso no lo dudo... O sea, que por pudor acabamos llorando en silencio... Pero yo no he conocido a nadie que recuerde en que momento dejó de llorar como un niño para empezar a llorar como un adulto.

Sí que conozco una mujer que cuando llora, a sus 32 añitos hace pucheros, igual que un bebé. Es muy gracioso, aunque a ella no le hace ni pizca... En definitiva, yo me declaro defensora de las lágrimas. Y si tenéis un día triste, a desahogarse con lo que a cada uno le sirva...

Personalmente, os dejo cuatro canciones para llorar aun más (seguro que las podéis ver en youtube con sus letras y todo):

- In the arms of the angel de Sarah McLaughlin
- Lost de Coldplay
- Nothing compares to you de Sinnead O'connor
- Don't Give up de Peter Gabriel & Kate Bush

Espero que las lloréis...



miércoles, 2 de marzo de 2011

DE VIAJE: LAS MALETAS

Hoy tengo un noticia fantástica: ¡Me voy de viaje!



Mi príncipe, unos amigos y servidora nos vamos la próxima semana de viaje. ¡Me hace una ilusión bárbara! Hace tiempo que tenía mono de avión... Y eso me ha hecho pensar en que tengo que hacer la maleta (sí, ya lo pienso ahora). Lo confieso: me encanta hacer maletas... Es como un hobby. De un acto tan natural yo hago todo un ritual. 

Primero, miro el parte de la previsión meteorológica; luego cojo papel y pluma (nada de lápiz), y me pongo a hacer una tabla con los días que estaré fuera. Y hago cuentas, así se a la perfección cuanta ropa necesito.

Pongo una música de fondo, y me relaja muchísimo. Yo trabajaría haciendo maletas. Me encantaría que la gente me dijera: "Oye, ¿puedes venir a hacer la maleta?" o "¿Me enseñas a hacer la maleta?". Porque queridos amigos, tengo un don para hacer maletas. Tengo un sistema especial para hacer caber muchas cosas en la maleta y que la ropa nunca llegue con arrugas... Camisas bien dobladas, trajes... lo que sea. 

Y seguro que mis lectores habituales están pensando que soy de esas que se lleva todo lo que puede y más. Pues no, yo me llevo lo justo. Y tengo mis cositas adaptadas a tamaño viaje como serums, secador, perfume, etc. Todo igual pero en miniatura. Hay que reconocer que en invierno la cosa es un poquito más complicada; la lana ocupa mucho espacio...

Porque hay gente que no tiene ni idea de hacerse una maleta. Calculan mal y acaban poniendo de todo y más. Y se dejan lo importante. Una vez fui de viaje con unas "amigas" y cuando una de ellas abrió la maleta aluciné: no estaba ni tan siquiera doblado. Más que una maleta parecía la ropa sucia... Eso sí, ella toda mona siempre. Incoherente, mire por dónde se mire. Ya sabemos que es un poquito desordenada... Realmente, una maleta te puede contar muchas cosas de una persona, a parte de la colocación, podemos ver qué considera importante tener con ella cuando está fuera de casa. 

Cuando llego al hotel, sea para una noche o para cuatro, la deshago toda y coloco la ropa en el armario. Me encanta verlo todo ordenado y en su sitio. La gente alucina, lo ven inútil. Puede que sí, pero yo me siento muy bien. Y a mi príncipe, obviamente, le encanta...

Y luego está qué tipo de maleta llevas. A mi gusto, las mejores son las de cuero envejecido, si son auténticas mejor que mejor. Pero cuesta encontrarlas. En su defecto, hay que reconocer que las maletas de Louis Vuitton son una pasada. Me encantaría tener toda una colección entera con tamaños y formas. Y si no, unas conjuntadas quedan súper bonitas en mis manos. 

Así que ya lo sabéis, si necesitáis hacer una maleta estupenda, contactad conmigo y os contaré el sistema mágico...





domingo, 27 de febrero de 2011

UN POQUITO DE ESTÉTICA POR FAVOR...

Hoy es la noche de los Oscar. Un despliegue de actores y actrices pasearán por la alfombra roja con sus mejores galas para ver quién recoge la estatuilla.

Me encanta ver esta cerimonia por diversos motivos:

1. Me gusta ver lo mal que traducen los locutores que pierden la mitad de las conversaciones. Es para troncharse de risa.
2. Quiero saber quién ha ganado los Oscar, aunque más o menos es previsible.
3. La moda en la alfombra roja.

Y en este tercer punto estaréis de acuerdo conmigo en que hay mucho de que hablar. Parece mentira como algunos y algunas, teniendo la posibilidad de ir con un vestido que ya nos gustaría a otras tener una sola ocasión para llevarlo, decidan ir tan mal vestidas... ¿Quién asesora a esta gente por favor? ¿Cómo se puede ser tan cruel y decirle a una persona: "ponte esto que verás que mona estarás"?

A parte de que tengan un asesor mejor o peor, más o menos extravagante, digo yo que su criterio tiene algo que decir, ¿no? Porque a mi ya me pueden decir que voy monísima, que no me pongo un cisne por vestido o unas mallas que se vean entre el vestido. ¿Es que no se miran al espejo?

He hecho un repasito por la historia de la moda de estos últimos años. Y no es una cuestión de "lo que se lleva". Puede que en la elección de los colores y tejidos sí, pero algunas formas y combinaciones están hechas a propósito para que todos se rían de ellos, o para que hablen de ellos. No hay otra explicación... 

Queda fuera de las calificaciones gente como Lady Gaga, eso es un tema a parte. Y hay que decir que la mayoría van bien vestidas. Veamos unas fotos:





Está es solo una pequeña muestra de lo que se puede encontrar en la red. Claro que los periodistas de revistas como Cuore o similares están esperando que esto suceda sin piedad, más fácil que lo tendrán para su próximo número (que tiene un índice de ventas escandaloso... cómo nos gusta buscar defectos y criticar a los famosos, ¿eh?). 

Así que ya hablaremos de los modelitos de este año, que seguro que alguna da que hablar...

sábado, 26 de febrero de 2011

NO PUEDO PARAR DE MIRAR

El otro día, comiendo con mi príncipe, nos interrumpió un señor para saludar y decir cuatro tonterías. No es que no le veamos de vez en cuando, al contrario, casi siempre que vamos a ese restaurante lo vemos. Y el señor, decidió que era un buen momento para hablar...

Me molestó mucho su actitud, porque era para decirle: "Oiga, no ve que estamos hablando? Salude, charla normal y adiós...". Pero el hombre no paraba de hablar de su trabajo y de otras cosas. A parte este hombre me pone muy nerviosa porque es de esos que no me mira a la cara nunca, sólo mira a mi príncipe. Y vale que la amistad la tiene con él (tampoco se le puede llamar amigos, son conocidos). Pero en esta ocasión decidió mirarme de vez en cuando, cosa que agradezco.

El caso es que una de las veces que me miró mientras hablaba, vi que tenía entre la boca y la nariz una cosa enganchada. No sé si era una pelusilla o algo peor. No quiero saberlo. ¡El caso es que me fijé en eso y ya no podía mirar otra cosa! Qué horror, siempre me pasa lo mismo. Cuando alguién tiene un moco o un pelo o lo que sea dónde no toca no puedo parar de mirarlo... ¡Y lo paso muy mal!

Y el hombre venga a hablar y ESO venga a medio moverse. Yo pensaba, al final se le va a caer, pero no, no se caía nunca. 15 minutos de charla y el hombre con ESO pegado al lado de la boca... Que angustia... 

Pensaréis que soy muy mala persona y que se lo podía haber dicho. Si la persona es próxima a mi, obviamente le digo: tienes algo justo ahí. Pero si no le tengo confianza, no me atrevo a decírselo. No sé exactamente `por qué, ya que tampoco pasa nada, pero puede que sea como decirle descuidado o sucio y no se puede ser así tampoco. Pero os aseguro que fue un calvario aguantar viendo eso como se movía. Y os juro que soy incapaz de mirarlo a otro lado una vez lo he detectado...

Aún hay una situación peor: el que cuando habla acumula saliva a los lados de la boca o en el medio... Aaaarg! Es muy asqueroso, y tampoco le puedes decir: "Oye se te acumula la saliva como una baba de caracol", o "Se te está quedando la saliva acumulada en los lados, traga un poco". 

Y otra vez en la misma situación: no puedo parar de mirar justamente aquello y a la vez me da un asco que te mueres... ¿Soy yo la rara? ¿Os pasa alguna cosa similar a vosotros?


jueves, 24 de febrero de 2011

PROPOSICIONES INDECENTES

El otro día, un amigo al que quiero mucho (quiero que quede bien claro), mientras estábamos haciendo el aperitivo nos hizo una propuesta:

- Oye, sabéis lo que podríamos hacer un día?
- ¿Qué? - respondí yo toda curiosa. Me encantan las sorpresas, así que pensé: ¡a ver qué propone!
- Podríamos ir a cortar leña un día al bosque, no?
- ¿Quééééééééééééééééé? 

Claro, se puso a reír porque ya me conoce. Pero no era una broma, lo decía en serio... Yo me pregunto, en qué parte del ir a cortar leña está la diversión? ¡No lo entiendo! Y mis manos, delicadas y suaves, se quedarían llenas de heridas... A parte seguro que me clavaría alguna cosa y acabaría maldiciendo el día y la hora en la que acepté. No, no, no... no le veo la gracia a eso de cortar leña, para eso están los leñadores. Ni tan siquiera me gustan las camisas de estilo leñador, por mucho que se pongan de moda. 

Él me propuso que ya cortarían ellos y yo estuviera sentadita con mi Ipad... Honestamente, el plan es bucólico, pero seguro que algún inconveniente como por ejemplo un frío horroroso o algún insecto vendrá a tocar-me las narices para poner-me los pelos punta. Pero que conste que sé que lo dijo con toda la buena fe del mundo...

A parte de esto, no creo que sea yo una gran cortadora de leña. Una vez intenté darle dos veces en el mismo sitio de un trozo de madera con una pequeña hacha. Pensé que no sería tan difícil, porque en la película de Titanic Kate Winslet le saca las esposas a Di Caprio con sólo practicar una vez. Así que no podía ser tan complicado. Le metí una vez (me hice daño con el anillo) y pensé vale, ahora a repetirlo: ¡Zaaaas! 

Ni falta hace decir que si DiCaprio hubiera necesitado mi ayuda, ahora sería manco... ¡Qué difícil! Luego mi polifacético príncipe me enseñó que le tenía que dar el golpe con un cierto grado de inclinación y con un movimiento de muñeca específico, etc. Y cuando lo volví a intentar parecía que tuviera ciertos espasmos extraños porque estaba más pendiente de la posición que del corte... En definitiva: un fracaso total. La próxima vez cogeré una sierra mecánica, que corte casi solita, que para eso están los avances de la humanidad, para ser usados.

Así que para no fastidiar el día a nadie, he decidido que si al final van a cortar leña, yo me quedaré en casita con mi Mac y veré lo que hay de nuevo en la red. Aun así, gracias por la invitación. Realmente original.