Hay algunas situaciones que resultan incomodas y no sabes como llevarlas. Una de ellas (y las chicas y mujeres seguro que me entenderán) es cuando un obrero te piropea.
Cuando voy andando por la calle y ya a lo lejos veo un grupito de medio barbudos que parece que estén trabajando ya tiemblo... He probado de cambiarme de cera, hacer ver que hablo por teléfono, etc. No hay manera. Y encima me pongo nerviosa...
Estoy segura que hay un examen especial que pasan los obreros y allí deben mostrar sus aptitudes para piropear. Y saca la mejor nota el que dice el piropo más asqueroso o el más soez... No entiendo de dónde sacan esas frases tan peculiares... Y por más que he buscado en librerías no encuentro información acerca del tema.
Son una especie a parte. Junto al examen de piropos hay que añadir la vestimenta particular (entiendo el atuendo para la comodidad laboral), esas músicas de fondo flamencas o la radio de Justo Molinero, así como el cigarrillo y el carajillo. Hay que decir que se los ve siempre bastante felices y unidos, y supongo que a nivel de las relaciones laborales gozan de un ambiente que seguro que muchas empresas envidian.
Lo que sí que he hecho es un esfuerzo para recopilar una serie de frases de nuestros queridos charnegos (lo digo con muuucho cariño):
1. vas más apretá que los tornillos de un submarino
2. bonitas piernas, ¿a qué hora abren?
4. Dame el número de tu ginecólogo que voy a ir a chuparle el dedo de lo buena que estás...
5. Tas tan buena que me comería tu regla a cucharadas.
6. Con ese culo tienes que cagar bombones
7. Un clásico: "Eso sí es un cuerpo y no el de la guardia civil"
8. Pa mi casa te llevaba yo
9. ¡No tengo pelos en la lengua porque tu no quieres!
10. Te voy a lamer del culo al coño, del coño al culo que no vas a saber si correrte o cagarte.
Hay algunos más, pero son tan fuertes que me ha dado reparo escribirlos.
He de decir que a mi personalmente, me molesta bastante. He oído comentarios que a las mujeres eso nos sube el ánimo y la autoestima. No precisamente, al menos a mi. Con todos mis respetos hacia el gremio, una de mis fantasías sexuales no es tener una aventura con un paleta... Ai uix... A mi que me piropee un hombre educado, inteligente es lo que me ruboriza en el buen sentido. Y fíjense que no he hablado de profesiones.
Luego hay los que opinan que no entendemos que es una broma. Bueno, pues que entiendan ellos que este tipo de bromas a mi no me hacen ni media gracia. Porque para hacer una bromita no hace falta parar la actividad laboral y que se te miren de arriba a bajo con todo el descaro del mundo. Eso no es una bromita, eso es tener un morro que te lo pisas.
¿Y vosotr@s? ¿Qué opináis? ¿Habéis oído o sufrido algún piropo de este tipo?
